24 de abril de 2024

Migrantes

De que los jóvenes se alejasen del pueblo, fuimos culpables nosotros, quienes los enviarlos a la ciudad a estudiar o trabajar; así fue como los convertimos en visitas y a sus hijos en extraños. Más tarde, con el envejecimiento del pueblo y por falta de candidatos, fue nombrado alcalde el hijo del Mariano, un imbécil, quien creyéndose alguien por primera vez en su vida se transformó en un dictador, en un déspota, que nos enemistó con los pueblos vecinos, hizo que perdiésemos todas las ayudas que se daban al campo y logró que huyeran todos aquellos que no eran de su palo. Cuando empezamos a guerrear con nuestros vecinos, los pacíficos, los cobardes y los más listos se largaron. Después llegaron la sequía, las plagas en las cosechas, los años en nuestras espaldas, el frío por la noche, el calor abrasador al mediodía, el que no hubiera ni tienda ni médico ni bar, el sonido del viento dando miedo en cada esquina. Cada una de esas cosas, pequeñas o grandes, más otras que no menciono, supusieron que alguien hiciera las maletas, cerrase su casa y se fuese en silencio bajando la cabeza.
Yo, que soy el último, que lo he visto todo y sé lo que ha pasado, he decidido hoy ponerme mis últimos zapatos y echar a andar hacia el acantilado, con la única y tonta esperanza de que los huesos de aquellos que fueron empujados o se arrojaron antes que yo se claven con fuerza en mis carnes. 
 
(microrrelato incluido en la antología sobre migraciones y desplazamientos humanos titulada “Huellas en la memoria” llevada a cabo por la revista Brevilla; como es lógico lo realmente interesante no es esto, es leer la antología y descubrir a través de los textos cómo se ve y trata este tema desde diversos puntos de vista)

17 de abril de 2024

Morbo

Era un sacerdote pero no había cosa que le gustase más que le llamasen ministro de Dios, justo antes de caer en la tentación de comportarse como un maldito demonio.

10 de abril de 2024

Sibila

Ayer dijo ante toda España, en televisión, que nevaría con fuerza en Madrid; y todo el mundo se hizo eco de la noticia. Hoy, sin embargo, a pesar de las pesadas nubes que cubren el cielo, no ha llegado a caer ni un copo ni una gota de lluvia.
Las predicciones meteorológicas no han sido nunca como los augurios de una pitonisa; por ejemplo, la suya dijo que se haría famoso y estaría en boca de todos y, por lo que puede comprobar, al menos en esta ocasión, ella acierta.

3 de abril de 2024

Dedos

Le encantaban las colecciones, de todo tipo; pero era muy consciente de que a nadie le gustaría la suya.