30 de marzo de 2020

Sesiones

Una vez más, ella con su madre, yo en casa y en Toledo la suite nupcial. Con odio miré desde la pantalla a aquellos que llenaban el cine, los que decían que aquello que no tenía maldita gracia era una comedia romántica.

29 de marzo de 2020

HOKKU (25/11/2018)





Tiemblan los árboles
entre nieve y escarcha,
solos y escuálidos.



28 de marzo de 2020

HOKKU (22/11/2018)





No es muy valiente
ese aire que empuja hojas
en el otoño.



26 de marzo de 2020

El padrino



Siempre quise creer que nadie tenía un padrino como el mío, mi madre me contaba sus viajes y aventuras, y yo después las repetía a mis compañeros de clase. Poco importaba entonces que no le conociese o que solo fuesen palabras.
Un día ella dijo que él vendría a vivir con nosotros, “mientras se organiza, durante una temporada”; y al día siguiente encontré en el sofá a aquel hombre obeso y calvo, al que solo le vi aventurarse cuando su caliente y sudorosa mano se posaba sobre mi piel y la masajeaba.
Fueron meses inolvidables.
Nunca volví a contar nada a mis amigos y no le deseo a nadie que tenga un padrino como el mío.

23 de marzo de 2020

Distopía 210120


No era caro, esa es la verdad, pero era preciso tener tiempo para especificar punto por punto todo lo que se deseaba.
Había que responder a los cuestionarios que superaban el centenar de preguntas, hablar y pasar el examen de los psicólogos, torear a los insaciables comerciales que durante todo el proceso permanecían a tu lado, ver millares de fotos para atar bien todos los cabos. Tanto era así que no pocos clientes se perdían en el proceso y no podían, transcurridos algunos días, concretar qué habían pedido, qué pagaban o en qué acabaría todo aquello.
Una vez que se tenía la lista completa de especificaciones, la oficina estética solo tenía que programarlo y tenerlo listo para la última cita, en la que el cliente convenientemente sedado y anestesiado era internado en la cápsula que hacía la operación, operación de la que salía por su propio pie, con otro cuerpo y otro rostro, listo para integrarse en esa sociedad en que la belleza se había democratizado, con un cuerpo muy parecido al de millones, indistinguible incluso, pero bello y grácil.

22 de marzo de 2020

HOKKU (22/11/2018)





Atardecer,
haciendo el sol cosquillas
en el invierno.



21 de marzo de 2020

HOKKU (21/11/2018)





Quisiera el sol
que las moscas se callen,
mar en el cielo.



19 de marzo de 2020

Misery


Elegimos que la educación de nuestros hijos era lo más importante, queríamos que ellos tuvieran las oportunidades que a nosotros se nos habían vetado; por eso, cuando ahora les oigo hablar entre ellos en inglés mientras remueven la sopa de siempre, siento mucho más que hambre, hambre y unas ganas tremendas de entender por qué sus idiomas y sus másteres no son suficiente como para que vivan su vida.

16 de marzo de 2020

Quevedo arroja el guante


Cojo y miope como soy, me repito todos los días que mejor vida es morir que vivir muerto; y, precisamente por la vida que bulle en mí caldeada con mis recién estrenadas veinte primaveras, sonrío cuando tras la Corte de Felipe llega a Valladolid el insigne cordobés, ese tal Góngora, que, queriendo hacer una gracia sobre el Esgueva, parece tenderme el anzuelo que busco y muerdo presto con una réplica.
Y es que siendo cojo y miope como soy pero no corto de entendederas, he de medrar y buscarme la vida como cualquiera, mejor aún si es apoyándome en alguien que tiene ya la fama que deseo y precisa, como precisaré yo, eso espero, mantenerla.

15 de marzo de 2020

MÜKI (21/11/2018)





Se mece el barco
junto al pequeño puerto,
nasas y redes.



14 de marzo de 2020

MÜKI (21/11/2018)





Dentro del bosque
una vereda de hojas,
trinan los pájaros.



12 de marzo de 2020

Promesas del este

Hace meses que no vemos el sol.
Haciéndose eco del clamor popular, el gobierno inició negociaciones con los países vecinos, tras las que se llegó al oportuno acuerdo.
Nosotros hemos cumplido con nuestra parte pero los del este parecen haberse olvidado, aquí sigue siendo de noche cuando se suponía que nos devolverían el sol y podríamos disfrutar de vez en cuando de algunos amaneceres.

9 de marzo de 2020

Tiempo de descanso

Cada cierto tiempo mamá se cogía vacaciones. Un día te despertabas y descubrías que no estaba, que era papá quien preparaba el desayuno y te daba los buenos días. Y lo único que podíamos hacer era esperar, tener paciencia, dejar “que tomase el aire”, eso y no atravesar la raya que ella había hecho en la arena, aun cuando pudiésemos verla perfectamente, solo un poco más allá, en el extremo más lejano de nuestra pequeña isla desierta.

8 de marzo de 2020

HAIKU (21/11/2018)





Nívea escarcha
en el amanecer,
cielo nublado.



7 de marzo de 2020

HAIKU (21/11/2018)






Calles vacías,
helado pavimento,
anubarrado.



5 de marzo de 2020

Testigo silencioso


Había visto mucho y eso le había dado, sin lugar a dudas, experiencia, cirugías estéticas, historias que contar y certezas, muchas certezas, porque había cosas que parecía que no pudieran cambiar nunca.
Por poner un ejemplo, no le preocupaba en absoluto el charco de sangre que estaba dejando aquel hombre tumbado en la acera, que no cesaba de crecer y quizás le dejase durante algún tiempo una mancha de lo más fea; lo que realmente le molestaba, a ella y a todos los edificios que la formaban, era no haber encontrado aún, y eso que habían pasado años, la forma de contar a los humanos qué era lo que había ocurrido y en dónde se ocultaba el autor de aquel asesinato.

2 de marzo de 2020

Cenizo

Tras un tremendo esfuerzo y no menos constancia, pudo ver con satisfacción que una hoja brillaba en uno de los árboles, verde y perfecta, tierna y viva, puro contraste con los troncos negros y las ramas secas que había dejado detrás de sí la huella del último fuego.
Sin embargo no sintió orgullo por el trabajo bien hecho, fue miedo, al ver cómo sus manos ya estaban buscando la caja de cerillas.

1 de marzo de 2020

HAIKU (21/11/2018)





Blanco azahar,
jazmines en el campo,
un arcoíris.



29 de febrero de 2020

HAIKU (21/11/2018)





Se ven luciérnagas
en la cálida noche,
sin luna el cielo.



27 de febrero de 2020

Sol de otoño

Ahora que llega el otoño, que a punto estoy de perder mis hojas, antes de que me quede desnudo ante la promesa del frío y deje de vivir como he vivido para ser la sombra de lo que fui. Ahora, justo ahora, ha salido el sol desde tus ojos, para jugar con mis cabellos antes de que los pierda, abrigándome y obligándome a vivir como creía que ya no viviría, sea de día o de noche, sea la estación que sea, pero con ganas.

24 de febrero de 2020

Cinco palabras


            Tráfico 
Iniciado el viaje y por dinero, acepté atravesar la frontera con una mochila que no era mía. Ahora, acercándome al albergue que me indicaron y viendo a unos gorilas a la espera, es cuando empieza a no gustarme esta aventura.

            Prioridades 
Me bastaba una mochila para iniciar el viaje y vivir la aventura de ver gorilas en la naturaleza; pero todo pasó a un segundo plano en cuanto coincidimos en aquel albergue. Y hasta ahora.

            Mundos irreconciliables 
Llámalo viaje o aventura, da igual, ni siquiera la promesa de ver gorilas logrará que duerma en el suelo de un albergue o mi equipaje quepa en esa mochila.

            Certezas 
En la mochila de los gorilas estaban las armas, en este albergue el final de mi viaje, de mi aventura.

(en la página Cinco palabras, una semana sí y otra también, se hacen propuestas para escribir relatos que contengan cinco palabras concretas; esta vez las palabras eran: viaje, aventura, albergue, gorilas y mochila; tiré todo lo que pude del chicle y la cosecha ha sido aceptablemente buena).

23 de febrero de 2020

MÜKI (21/11/2018)





Flota el nenúfar,
hay peces de colores,
sonido de agua.



22 de febrero de 2020

SENRYU (21/11/2018)





El hambre habló
con la voz del chiquillo
tan indefenso.



20 de febrero de 2020

Donde viven los monstruos

En las cicatrices, en los recuerdos, en las pesadillas. En las falsas sonrisas, en el trato demasiado educado, en las amenazas mudas. En el pasado y en el presente. En la habitación de al lado, demasiado cerca. En la comida de Navidad, en los ojos que se encuentran tras pedir un deseo y soplar las velas, en la mano que se alarga sobre la piel y se queda.
Todos los monstruos viven en el hombre que más quería, en mi padre, para más señas.