23 de octubre de 2017

Triste destino

El escritor intentaba atrapar la ficción y coserla al papel con puntadas de tinta.
Escribía algunos párrafos, los releía, empezaba de nuevo, tachaba, corregía, añadía algunos detalles y suprimía otros, leía en voz alta, se quedaba en blanco.
Tras cuatro horas de trabajo, el escritor dio por bien empleado el día. Apiló las hojas, colocó los lápices, tiró los folios emborronados y, sólo cuando hubo salido del despacho, se empezaron a oír unos extraños ruidos en la papelera. Eran los anegados protagonistas de la ficción que se estaba gestando, quejándose de las continuas dudas de aquel que les daba la vida, de sus tachones que eliminaban escenas de un plumazo o de las frases que dejaba ya para siempre olvidadas, de cada nueva versión que él era capaz de escribir y que ellos estaban obligados a representar, obedientes y sin descanso.
Sí, aquellos personajes estaban agotados pero lo peor no era eso, lo peor era estar convencidos de que aquel libro en el que iban a existir no iba a llegar a ser leído por nadie nunca.

20 de octubre de 2017

En el borde

Al otro lado de la mesa del despacho, estaba una de sus alumnas.
La había visto sacar y meter una chuleta del sujetador en mitad de un examen y ni antes, con toda la clase delante, ni ahora a solas, sabía qué hacer. No era la primera vez que ocurría.
Ella le miraba con toda la picardía que le daba saberse dueña de la situación. Él la miraba a ella, intentando que sus ojos no bajasen al vértice que sobre el pecho le hacía la blusa.
No era su primera vez y algo le decía que tampoco sería la última.

18 de octubre de 2017

Revista La Oca Loca


          Continúo con las publicaciones en la revista La Oca Loca (revista del centro penitenciario de Daroca), en esta ocasión el microrrelato es “Diablos”.
Seguiremos informando.

16 de octubre de 2017

Efecto secundario

Curiosamente, tras ver los últimos estrenos en 3D, empezó a pensar que la realidad era penosamente lenta y plana.

13 de octubre de 2017

La hazaña

Que la vida era una auténtica aventura nos lo recordaba todas las noches la televisión; después rezábamos nuestras oraciones, poníamos el despertador y al día siguiente, entre miedosos y emocionados, hacíamos frente a lo que no queríamos de ningún modo ver como lo que realmente era: una, otra más, miserable y raquítica vida.

11 de octubre de 2017

Des-ahogo

Nunca se había atrevido a soñar en una gotera como aquella: apenas unas horas después de aparecer, ya era una cascada bien hermosa.
Escuchaba ahora el relajante ruido del agua cayendo sobre la estantería, veía con orgullo cómo sus maquetas de barcos surcaban el comedor haciendo sonar sus sirenas, oía a una familia de patos de goma jugar en la bañera y descubría un perro, que no recordaba ni haber tenido ni haber deseado nunca, nadando con un palo en la boca.
Sonó el timbre de la casa, tenía que ser su vecina de abajo, de hecho sólo quería que fuese ella; y, remando en su barca nueva, fue a abrir la puerta. Se propuso entonces invitarla a dar un paseo y si lograba que embarcase, tras enseñarle el pequeño acuario que había crecido en la cocina, dejaría que las olas los empujasen hasta encallar en la playa de la cama, donde podrían bajar y tumbarse entre las sábanas para ver juntos las estrellas.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

9 de octubre de 2017

En vías de extinción

Durante toda su vida mis padres se negaron a usar en mi cuerpo tanto la biología cibernética como las actualizaciones cada vez más comunes de software sanitario. Yo mismo heredé de mis progenitores una exagerada animadversión por todo lo que se alejaba de la selección natural de las especies y las obsoletas vacunas que tanto proliferaron en el siglo XX.
Me convertí así en el último homo sapiens, en el ser único e insignificante que tanto afeaba a la nueva raza de hombres: los posthumanos.
Hoy, cuando toda su civilización empieza a enfermar y a desaparecer por causas desconocidas, ellos han empezado a mirarme, han comenzado a pensar que yo bien podría ser un útil conejillo de Indias y esconder entre mis células esa salvación que se les está escapando.

6 de octubre de 2017

Cita a ciegas

“Necesito ropa”, esas eran las dos palabras que rebotaban sin cesar entre sus sienes, que resumían su obsesión y que justificaban, según él creía, que estuviese robando las maletas a aquella elegante mujer en el abarrotado aeropuerto.
Venía observándola con disimulo desde hacía algunos minutos y había decidido que su ropa era la adecuada para incorporar a su ya extenso ropero, que sería una digna compañía de los trajes chaqueta que desde hacía meses esperaban en el armario, cuidadosamente colgados. Aún recordaba aquel hombre de negocios de cuyo equipaje se apropió. Aquel hombre y esta mujer hacían buena pareja y él no podía resistir la tentación de, aunque solo fuese con sus ropas, emparejarlos.

4 de octubre de 2017

Presente

No acababa de entender la fascinación por los viajes en el tiempo, no sabía por qué cambiar el futuro yendo al pasado cuando en realidad todo era mucho más fácil: bastaba con mentir sobre ese pasado, modificar el curriculum y acceder así a un futuro mejor.

2 de octubre de 2017

La vida puede seguir igual

Tras diez años de continuos reproches echándole en cara que llevasen aquella aburrida vida, ella dejó de hablarle y empezó a castigarle con miradas llenas de decepción y desprecio. Curiosamente, para él, con lo fácil que había sido dejar de escuchar los gritos, evitar aquellos ojos, que le acosaban, amenazaban y perseguían, resultó imposible.
Durante un tiempo buscó una solución para aquel problema que atenazaba su tranquilidad y su vida, durante un tiempo.
Ahora despedía a los policías en la puerta de la casa; ellos le daban educadamente el pésame, le pedían disculpas por las molestias, se iban y lo dejaban al fin solo. Él ya cierra la puerta despacio, ya sonríe; por fin, ahora, podría seguir viviendo su mediocre, monótona y miserable vida, ésa que con tanta razón y que tan bien había descrito siempre ella.

29 de septiembre de 2017

Una operación inútil

Recién salida de la ducha, al secarse, descubrió que la piel se le estaba arrugando a la altura de los hombros.
Poco después tiraba con suavidad de algunos jirones y con un gesto casi infantil los iba dejando en el lavabo.
Supo que no podría parar y siguió desprendiendo superficies de piel, cada vez más gruesas, cada vez más grandes, haciéndose cosquillas mientras se las quitaba.
Al cabo de un tiempo indeterminado en el que no perdió la sonrisa, fue consciente de la cantidad de pellejo acumulado. Levantó los ojos y se miró en el espejo, la mujer que había salido de la ducha era ahora un hombre con sus mismos ojos, un hombre que descubría que la operación de cambio de sexo que le habían hecho no había valido para nada y que lamentablemente, otra vez, era aquello que odiaba.

27 de septiembre de 2017

El flechazo

Él iba desde hacía varios años a aquel bar y siempre le ocurría lo mismo. Le atraían como un imán los cuerpos atléticos de aquellos hombres, envidiaba su forma atrevida de vestirse, de moverse, su orgullo y, a un tiempo, se sentía el hombre más viejo y solo del mundo.
Viejo y solo hasta que llegó él, un joven alegre de pantalón ajustado que le eligió aquella noche y que le convenció para que pasasen el resto de sus vidas juntos.

25 de septiembre de 2017

Sueño


Hacía mucho tiempo que no sentía el tacto de la piel en su lomo, hacía demasiado que esperaba; y ahora que veía quien le leía, la poca viveza en los ojos, el sopor y la desgana con los que llevaba a cabo la sagrada tarea de leer, se sentía dolido y decepcionado. No obstante, una vez más, hizo gala de profesionalidad, algo que claramente no se merecía aquel botarate, y permaneció firme, erguido, con las páginas abiertas en el mejor ángulo, con el empaque que sólo puede tener el libro contenedor de un clásico; todo por perseguir, hasta sus últimas consecuencias, la remota posibilidad de conmover a un idiota con unas palabras escritas como Dios manda. Sin embargo parecía que, más pronto que tarde, aquel hombre lo abandonaría en la mesilla por un periodo de tiempo indeterminado. Poco podía hacer, y parecía que bien poco podía esperar. Miró de reojo el dormitorio en el que se encontraban e intentó averiguar si aquel ser estaba casado.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

22 de septiembre de 2017

Amor imposible

Se conocieron en una biblioteca.
Ella estaba casada con un detective famoso, él era el jefe de una tribu sioux y, como te has podido imaginar, vivían en distintos libros.

20 de septiembre de 2017

Trotamundos

De entre todos los viajes, el que más importa es el que se hace hacia atrás y hacia adentro. En mi caso, a primera vista, se ve una señora de unos cincuenta años, ancha de cintura y necesitada de un buen tinte; pero, si se profundiza, en sucesivas capas, puede encontrarse una mujer que se esconde en el baño para hablar con los espejos, una chica que mira al sol de frente y no guiña los ojos, una niña que persigue con la mirada los globos de la feria que deja que se le escapen entre los dedos, un bebé que crece deprisa y se transforma de un día para otro, y un alien, por decirlo de algún modo, saliendo del vientre de la fregona que se atrevió a compartir caricias con un ser extraño y verde.
Sin embargo, de ese viaje que es el mío, la última etapa nunca la cuento. Sé quién es mi padre, desde hace años me comunico con él telepáticamente; pero mi mundo, ponga como se ponga él, es este.

(microrrelato escrito para Esta noche te cuento, tema: “viajeros y viajantes”)

una imagen de MARTUKA (María García Pérez)