25 de mayo de 2018

La fuerza del destino


La madrastra, aparte de dos hijas feas y bastante mal humor, tenía una biblioteca a la que solo dejaba entrar a Cenicienta con el único propósito de que limpiase el polvo. La joven, aun cuando tenía demasiado trabajo, pronto supo encontrar en aquella habitación una oportunidad para olvidar su día a día, disfrutar de los breves periodos de soledad y alejarse de las caprichosas órdenes.
Fue entonces, por casualidad, cuando descubrió los cuentos clásicos.
Con sorpresa leyó que su destino estaba escrito y, como era muy trabajadora, se preparó para afrontarlo; así estudió la historia del país que reinaría, se formó en diplomacia y relaciones internacionales, aprendió un par de idiomas y decidió que sería una reina discreta y cercana.
Después llegó, como todo el mundo sabe, lo del baile y el zapato.
Y comieron perdices y fueron felices, y lo hubiesen sido más aún, si en el cuento hubiese quedado más claro ese fetichismo enfermizo que dominaba a su marido y que era mencionado como de pasada.

23 de mayo de 2018

Desesperados


Nos dieron el diagnóstico hace algunos meses, yo me quedé paralizado y Lupe comenzó a llorar. Hoy, angustiados y agotados, estamos juntos y en silencio en una comisaría del centro esperando que nos entreguen a nuestro padre, un agente nos ha dicho que estuvo vagando por la ciudad durante toda la noche.
Oímos pasos y vemos venir hacia nosotros a un viejo con barba y, en un instante, mi hermana y yo decidimos quedarnos con él porque no puede ser peor que el canalla que nos dio la vida y ahora nos la está quitando.  


(microrrelato para la primera ronda de La Copa de Esta noche te cuento, debía estar inspirado en las palabras “perdido en la ciudad” y contener la palabra “barba”; micro con el que pasé a la segunda ronda en una muy interesante batalla)

21 de mayo de 2018

El mago

Hasta que él llegó, habíamos visto incontables trucos de cartas y de escapismo,  desapariciones y apariciones sorpresa; habíamos sido testigos de una copiosa lluvia desde un cielo sin nubes, de la resurrección del abuelo o incluso del viaje al pasado de algunos para cambiar el presente.
            Sí, habíamos presenciado grandes milagros y estábamos acostumbrados a ellos; sin embargo él supo cómo conquistarnos y  dejarnos impresionados, llegó, se sentó y sigue sin hacer nada. No podemos ni imaginar cuánto dinero más tendremos que tirarle para que rompa su increíble mutismo.

18 de mayo de 2018

La Oca Loca



Continúo publicando algún microrrelato en La Oca Loca (la revista del centro penitenciario de Daroca), esta vez ha sido “El salto”.

16 de mayo de 2018

Ovejas

Por delante y por detrás de mí, la fila no parece acabarse nunca. Hay ocasiones en que parece que avanzamos pero, pasado un tiempo, volvemos a pararnos y a esperar como de costumbre.
Sin embargo, puede que todo esté a punto de cambiar. Algunas compañeras han empezado a comentar que se ha enamorado, que tiene problemas para conciliar el sueño. Y yo, aunque no quiero hacerme ilusiones, he empezado a moverme inquieta como ellas. Quizás, solo quizás, sea su amor correspondido o no, empiece a contarnos y nosotras, avanzando en la fila, acabemos saltando al otro lado de la realidad y logremos despertarnos en ella.

14 de mayo de 2018

Cosas de mayores

En las noticias hablaron de un misil. No sé qué significa pero, imitando a mamá, lloro y abrazo a mi muñeca.

11 de mayo de 2018

Cuatro días de vida

El primer día de su vida, al llegar la noche, tras una niñez y una pubertad muy felices, empezó a dar muestras de un afán de aventura inusual en las personas de la raza a la que pertenecía.
El segundo, pasado el mediodía, se despidió de todos aquellos que como él habían sido castigados a vivir una vida mínima.
Durante tres días arreciaron las hipótesis y las conjeturas entre aquellos que le conocían.
Un día más, dos a lo sumo, y se convertiría en leyenda.

9 de mayo de 2018

El viaje de Pancho

            Puede que la idea fuese parida entre el ruido de hielos y risas sofocadas; pero, contra todo pronóstico, una vez superada la correspondiente resaca, logró afianzarse en sus cabezas hasta alcanzar la categoría de promesa inexcusable. Por este motivo, cuando acabaron la carrera y para celebrarlo, los estudiantes usaron el poco dinero disponible en apuntarlo a un curso de buceo y tirarlo con honores al agua.
            Fue así como uno de los esqueletos de la facultad acabó en el fondo del Mediterráneo, vestido de buzo, sonriendo en cualquier caso, como sonrieron al ver la extraña noticia algunos médicos ya jubilados.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

7 de mayo de 2018

Nada

El paisaje aparece partido en dos; en la mitad inferior un campo infinito, plano, amarillo y sin vida; en la superior, un cielo azul perfecto, sin huellas. Simplemente mirando, se puede apreciar el intenso calor que rodea la imagen; incluso se adivina cómo, en un acto inevitable y reflejo, en cada bocanada, los pulmones respiran y se secan a un tiempo; y por todas partes, el ruido de la chicharra que es el sonido de las cinco de la tarde bajo la luz inclemente de un sol de verano. No hay un aleteo, no hay una brisa, nada se mueve. Aún nadie ha entrado en la escena y, mirándolo bien, parece fácil que nadie quiera entrar, que nadie entre; y así el lugar, la imagen, el decorado, la cáscara del cuento, se quedará estéril de historias, de palabras y será estéril, más aún si cabe.

4 de mayo de 2018

La invasión silenciosa

Como un alienígena cualquiera, quería dominar el planeta.
Vestía siempre con corbata y de gris; peinaba un corte de pelo aburrido; sonreía por contrato y, suponiendo que alguna vez había sentido algo, hacía tiempo que no sentía nada; buscaba una mujer con la que fingir durante toda una vida que se amaban, con la que ser un buen equipo y tener al menos un par de seres nuevos para educarlos a su imagen y semejanza. Quería estar, que se contase con él y pasar desapercibido. Deseaba alcanzar las cotas más altas de poder y gobernar a aquellos que odiaba.
        Punto por punto, sobreponiéndose a todo tipo de contratiempos, él logró su objetivo; para nosotros es solo otro político.

2 de mayo de 2018

La tormenta

El mar, de respiración por lo común profunda, constante y pausada, despertó aquella mañana preso de la pesadilla, esa en la que unos cuerpos inertes se mecían entre sus aguas.

30 de abril de 2018

Color, calor

El sol, amarillo. El mar, azul. El gazpacho, rojo. Tu bikini, verde. ¿Y yo? Sigo derritiéndome bajo el peso de tus ojos negros.

27 de abril de 2018

Gigantes

Cuando desenvolví el regalo, me pregunté qué podía habérseles pasado a mis amigos por la cabeza para que me comprasen un barco dentro de una botella. Además, y para acabar de mosquearme, uno de ellos dijo: “nos han dicho que es un verdadero espectáculo si metes un par de hielos dentro”, comentario tras el cual todos comenzaron a reírse burlándose, eso creo, de mi creciente afición por la bebida.
Durante un tiempo el barco estuvo en mi despacho, una habitación que no frecuento mucho y que uso como trastero; pero, hace unos meses, sintiéndome tan idiota como borracho, acabé por meter en la botella un par de cubitos.
Atónito, presencié cómo el barco se partía en dos, cómo las mujeres eran embarcadas en los botes salvavidas y los hombres rezaban y... ¡aquella música! Confieso que lloré como una niña y también que, desde entonces, no he vuelto a emborracharme.

25 de abril de 2018

Minifaldazo

Su madre siempre dijo que aquella que llevaba la falda por encima de la rodilla tenía los sueños cortos, y puede que tuviera razón; no mucho después se casaba con Javier, aquel muchacho de buena familia que lo era de entendederas.

(presentado al IV certamen YK Accesorios, que ya tiene ganador; el "por encima de la rodilla" era obligatorio)

23 de abril de 2018

Impresionable

De la rutina insípida de su oficina sólo podía salvarla a ella. No había nada mejor que encerrarse en el pequeño despacho en que la habían instalado, rodearse del delicado aroma del papel y explorar juntos el sin fin de posibilidades que la técnica les ofrecía. Nadie le dedicó más tiempo y, muy pronto, a su modo, ella les hizo saber a todos que le pertenecía: en cuanto cualquier otra persona la tocaba, la fotocopiadora se atascaba, no fallaba nunca.