25 de mayo de 2015

Preliminares


           
Christian Pereira Rogel
 




          El árbol se enamoró de una niña cuando, jugando al escondite, lo tocó entre risas. Con los años, ella no ha dejado de volver al bosque con una u otra excusa; hoy, en concreto, con un idiota.
            Menos impasible de lo que pudiera parecer a simple vista, ha asistido al encuentro amoroso de la pareja, tras el que los amantes se han adormilado bajo su copa.
            No tendré otra oportunidad, ha pensado; y tras hacer que una de sus hojas cayese sobre ella, se ha dicho: que se vaya acostumbrando al tacto de mis dedos, sin prisas.

(microrrelato escrito para esa fotografía, una propuesta de la IM)

22 de mayo de 2015

Tinta indeleble

            Nací blanco, acromático, de claridad máxima y oscuridad nula, sin matices ni dobleces. Mientras crecía mi lechoso aspecto me delataba como alguien carente de intenciones y gustos, y también de rencor o de malicia. No estaba mal siendo como era, pero envidiaba la fuerza y determinación de los que me rodeaban, abanderándose siempre con todo tipo de causas, valientes y llenos de vida. Hasta que llegó ella, negra, fuerte y con sabor, esponja de conocimientos y maestra: “No te quedes al margen de la realidad, sumérgete en ella, empátate de lo que sienten los demás y siéntelo con ellos, sé color, sé su auxilio, su apoyo y su ayuda. Los colores están en ti, para que los sientas, para que comprendas a los que te rodean; tú puedes hacerlo, aunque no lo sepas”.

(microrrelato presentado al concurso Gora Gasteiz, que debía giran en torno a la diversidad, la integración, la solidaridad,… y contener la frase “sé color”)

18 de mayo de 2015

Negro sobre blanco

            Había sido constante, había trabajado muy duro; y sin embargo, después de veinte años de profesión, no había conseguido que ningún libro tuviese su firma y eso que algunas de sus creaciones ya eran clásicos modernos y hasta incluso textos de culto.

14 de mayo de 2015

Cita con las musas

           Las letras del libro que leía, cuando me quedé dormido, empezaron a escalar por mis dedos. Hoy, al despertarme, las descubrí a la altura de mi codo consultando una brújula que parecía señalar hacia mi cabeza, justo donde todos mis terrores, mis miedos y mis múltiples personalidades parecen estar esperándolas.

(microrrelato publicado en el blog Cincuenta palabras)

11 de mayo de 2015

Posts con tuits (2)


          *Pensó que no era buena clasificando recuerdos. Sólo así entendía que buscando amor encontrase lágrimas.
            Eso, o que aún le quería.


            *Mientras te columpies tu madre vivirá, dijo el hombre oscuro.
            De eso hace días.


            *Importante es la presencia y la ausencia, la palabra y el silencio, el cumplido y la crítica. El maldito punto medio y su alquimia.


            *Me dijiste que me querrías para siempre.
            Y para siempre terminó ayer.


*Cosieron la mezcla de cables y metal que era al humano.
            Lo dotaron de identidad cuando lo llamaron brazo.


            *Promesas en gritos.
            Risas en llantos.
Anillo en grillete.
Hogar en celda.
            Princesa en víctima.
            Hombre en cobarde.


*Siempre tuvo sentido querer terminar con su religión y con su raza, con todos ellos.
Hasta que ellos empezaron a acabar con nosotros.


*Padecían fotofobia. Les molestaba el brillo de sus ojos, el destello de su mirada, la luz de su sonrisa. Por eso les hacían vestir burka.


            *Los caramelos son buen cebo. Los niños siempre pican.


            *Me dijiste que queríamos que lo dejáramos, que no lo veías claro.
            Mis lágrimas, las que no quería verter, vinieron a darte la razón.

8 de mayo de 2015

Servicio de asistencia


Recibimos una llamada: alguien se había quedado encerrado en un ascensor y teníamos que ayudarle. Mientras sorteamos el tráfico, preparamos las alas; de modo que, cuando llegamos hasta él y nos miro a los ojos sin decirnos nada, pudimos empezar a quitarle el miedo, a salvarle de la soledad y a hacer que las ilusiones volviesen a volarle. Mi compañero, más experimentado, fue el único que dijo algo: “esté tranquilo, nosotros elevamos sueños a realidades y, antes de irnos, le dejaremos una lámpara con un genio, una charla con un amigo y una libélula de papel que le sirva de piloto automático”.

(microrrelato presentado al concurso de microrrelatos convocados por IASA Ascensores, en el que era obligatorio incluir en el texto: “elevamos sueños”; ¿quieres saber conocer a la flamante ganadora, a los finalistas?, consulta este enlace, es importante que lo hagas porque así podrás ver que Paloma Hidalgo es quien ha ganado)

4 de mayo de 2015

La marcha

           
 

          Mi microrrelato “La marcha” acompañará a la ilustración n.º 2, en la que se inspiró, y será publicado en la colección “Ilustraciones historiadas” de “Cuenta que te cuenta hasta 150”.

         Os facilito el enlace al listado definitivo de autores seleccionados, en el que encontraréis algunos conocidos.

30 de abril de 2015

Colada

A cada vuelta del tambor de la lavadora se escucha un tañido metálico que, lejos de importunarla, le produce un cosquilleo de felicidad. En cuanto termine el centrifugado no quedaran ideas violentas en la cabeza de su marido y todo será como antes.

(micro tuneado que me traje de la Microquedada, obra de Miguel Ángel Page, nunca una lavadora me ha hecho tanta ilusión)

29 de abril de 2015

El micro tuneado que llevé la Microquedada


Llevaba días dándole vueltas, eligiendo los detalles, escogiendo las palabras y buscando un título. Seguía atrapado en el maldito microrrelato, cada vez más seguro de que no lograría escapar de él.



(microrrelato que, independientemente de la letra mayúscula por la que se empiece a leer, al estar escrito sobre una cinta de Moebius, tiene una sola línea y a la vez es infinito)

23 de abril de 2015

Helada

El otoño pasado los libros que tengo en casa perdieron en un par de semanas todas sus hojas. Pensé que no habían recibido los cuidados adecuados, que no recibieron la necesaria cantidad de luz, o que sus historias por falta de aire fresco habían acabado por pudrirse.
Durante las largas noches de los meses de invierno, he convivido con sus  cadáveres, negándome a reciclarlos como algunos me aconsejaban. Hoy, el tiempo ha venido a darme la razón: limpiando el polvo he creído ver algo así como unas pequeñas yemas, unos bultitos oscuros de los que parecían querer salir algunas letras. Ahora, sólo esperar la salida de las nuevas palabras y pensar en las historias que a buen seguro pueden crecer con mis cuidados, me llena emoción; pero a la vez temo por ellas, es posible que acabe por afectarles la helada que dejaste detrás de ti, cuando te marchaste de casa. 




(microrrelato escrito para Esta noche te cuento)

20 de abril de 2015

Origen


imagen de Christian Pereira Rogel



Cumpliendo con la infinitesimal probabilidad de que todo lo pueda pasar efectivamente ocurra, en aquella mota de polvo explotó la vida.  







(microrrelato escrito para esa fotografía, una propuesta de la IM)

16 de abril de 2015

Echando raíces

imagen de Christian Pereira Rogel








En cuanto el proceso se estabilizó, el hombre menguante empezó a pensar en un huerto.




(microrrelato escrito para esa fotografía, una propuesta de la IM)

13 de abril de 2015

Margarita se llama mi amor

A cada vuelta del tambor de la lavadora cambiaba de idea: seguía viviendo con ella, se iba, seguía viviendo con ella, se iba. Cuando llegó el centrifugado, la alternancia de los pensamientos y las dudas le amenazaba con un dolor de cabeza; pero afortunadamente, tras emitir un suspiro, el aparato paró. Fue entonces cuando vio que la colada de ropa blanca estaba de color rosa. Poco después descubría que el causante era un minúsculo tanga rojo y, aún con él en la mano, casi sin darse cuenta, se le pintó una sonrisa, esa que aún le dura.

9 de abril de 2015

Gliese 581g

La nave sufrió un largo y penoso viaje. Vacía, silenciosa y fría había cruzado el cosmos, huyendo del planeta hacia otro que alguien había calificado de habitable. No había ningún humano en ella y sólo un tercio del banco genético de especies que a éstos les hubiese gustado lanzar al espacio; no, nada había salido como estaba previsto.
Después, eones de tiempo después, cuando la Tierra sólo era un punto gris girando alrededor de un cadáver, la nave aterrizó suavemente en una superficie nueva, donde ahora nos encontramos, se abrió como una crisálida y extendió su extraño polen, el germen de todas las vidas que somos, punto desde el que creció todo este caos, seguros de que si hubiera llegado uno sólo de aquellos seres o el banco hubiese estado completo, las cosas serían de otro modo y nos sentiríamos dioses y no, como somos, gusanos. 


(publicado en la revista miNatura nº 141, tema propuesto: “Cosmogonía”)

6 de abril de 2015

El pueblo azul

Durante siglos el agua y el viento habían erosionado aquella ciudad reduciéndola a arena; hasta que llegó el día en que sus habitantes se descubrieron desamparados y solos en mitad de un desierto nuevo, capturados por la sorpresa, quizás más espejismos que personas.