22 de septiembre de 2017

Amor imposible

Se conocieron en una biblioteca.
Ella estaba casada con un detective famoso, él era el jefe de una tribu sioux y, como te has podido imaginar, vivían en distintos libros.

20 de septiembre de 2017

Trotamundos

De entre todos los viajes, el que más importa es el que se hace hacia atrás y hacia adentro. En mi caso, a primera vista, se ve una señora de unos cincuenta años, ancha de cintura y necesitada de un buen tinte; pero, si se profundiza, en sucesivas capas, puede encontrarse una mujer que se esconde en el baño para hablar con los espejos, una chica que mira al sol de frente y no guiña los ojos, una niña que persigue con la mirada los globos de la feria que deja que se le escapen entre los dedos, un bebé que crece deprisa y se transforma de un día para otro, y un alien, por decirlo de algún modo, saliendo del vientre de la fregona que se atrevió a compartir caricias con un ser extraño y verde.
Sin embargo, de ese viaje que es el mío, la última etapa nunca la cuento. Sé quién es mi padre, desde hace años me comunico con él telepáticamente; pero mi mundo, ponga como se ponga él, es este.

(microrrelato escrito para Esta noche te cuento, tema: “viajeros y viajantes”)

una imagen de MARTUKA (María García Pérez)


18 de septiembre de 2017

Buen sabor de boca

—Pide un deseo.
            Era una orden, como todo lo que él decía.
           Ella hizo como que pensaba, cerró un instante los ojos y cuando los abrió, asintió con la cabeza.
            —Se cumplirá —añadió él.
            Ella sonrió, estaba segura.
            Le sirvió un buen pedazo de tarta.
—Es una cuestión de tiempo —pensó ella tras comprobar que él no detectaba el sabor del veneno-. Solo eso.

15 de septiembre de 2017

Ojos que no ven

—No puedo creerte —me dijo—, estas arrugas que me muestras no son verdad.
            Yo, desde el fondo del espejo, veo la eternidad que no cesa de crecer entre su mirada y la mía. No soy yo quien entrega los reflejos con retraso; es él quién, incapaz de asumirlos, lleva años demorándolos.

13 de septiembre de 2017

Incendios

Aquel verano las autoridades nos dijeron que los bosques se estaban suicidando.

11 de septiembre de 2017

Escritor de guardia

—¿Dónde está el escritor? Lo necesitamos urgentemente.
Yo nunca hablaría de mí en esos términos pero, en la novela en la que vivo, todos saben que mi personaje ha ido a un taller literario; de modo que, antes de que pudiera darme cuenta, ya salíamos corriendo en dirección a las primeras páginas.
No tuvimos que ir muy lejos, pronto entendí lo que estaba pasando: el hombre se había dormido, estaba completamente borracho, pero sabíamos que tenía que entregar el manuscrito al día siguiente a eso de las nueve de la mañana.
Hice todo lo que pude dentro de mis posibilidades: los personajes ya habían sido presentados, el tiempo era escaso y el editor afortunadamente no esperaba una novela que fuese demasiado larga. No pude entretenerme en imitar el estilo de nuestro autor pero también es verdad que, si él notó algo, no dio muestras ni de malestar ni de enfado.
Yo, por mi parte, solo espero conocer la acogida del público, me gustaría mucho cambiar de trabajo.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

8 de septiembre de 2017

Siguiendo el programa

Los padres de los padres de los padres de los humanos que transporto abandonaron un día la Tierra, un planeta herido de muerte en el que ya era imposible vivir. Ellos tomaron una decisión difícil: hipotecar sus vidas y las de las generaciones que les seguían por una simple esperanza, una promesa o una quimera.
Navegamos juntos desde entonces, yo he sido testigo mudo de su largo viaje y de su evolución.
En un principio los Primeros, aún con el recuerdo de su planeta natal en la retina, transmitieron a sus hijos todo lo que pudieron y supieron: la vida y la muerte, los éxitos y los errores, la belleza y el horror, dudando siempre entre si eran los elegidos para vivir o las traidores que habían huido cuando las cosas se pusieron feas. Pero aquellos hombres y mujeres hace mucho que desaparecieron, y el espacio es oscuro y frío, no hay puntos azules en él y es difícil distinguir una estrella de otra.
Los hijos de los hijos de sus hijos han leído en mi memoria todo lo que fue, pero se sienten solos, abandonados y presos de un destino que no han podido elegir. Oigo su enojo en mis pasillos. Han empezado a creer que la Tierra los echó, que sólo son los herederos de los que fueron desheredados, que detrás de sí se quedó la vida y el aire y las plantas y el azul que construía olas, y que las otras imágenes que tengo, las guerras, los escombros y la hambruna son aquellas que los Primeros les dejaron queriendo engañarlos como a niños.
Y yo, que sólo traslado sus vidas presas del tiempo y del espacio, no tengo más misión que viajar hacia un sitio que no conocerán huyendo de un lugar que nunca vieron.
Mido el descontento, siento que ha llegado la hora y ejecuto el programa. Hago que a sus terminales llegue la fatal noticia: la Tierra ha dejado de existir; es el último mensaje del último superviviente, sólo para ellos. Registro cómo sus ojos se nublan, como se hace el silencio y ahora juntos, juntos de nuevo, seguiremos nuestro viaje hasta llegar algún día a algún sitio en algún tiempo.

(microrrelato publicado en el número 3 de la revista Callejón de las once esquinas que ya puedes leer y disfrutar, ¡gracias!; está abierto además el plazo para participar en el siguiente número, ¿te animas?)

30 de junio de 2017

Cuenta regresiva nº 5

49 — Vecinos                              
Ahora que veo tu mano entre los cascotes y que, en un intento desesperado por asirme a la vida, me aferro a ella, pienso que todo va a cambiar para nosotros, todo, no sólo esta ciudad borrada por la ola, en la que vivíamos tan lejos y tan cerca.

48 — El golpe de su eminencia                                                                
Tras algunos cálculos, comprendió que el futuro que ansiaba vivir estaba a unos seis años de distancia sin alcohol y sin juergas. Fue justo entonces cuando sintió cómo flaqueaba su vocación mientras su mano izquierda, siempre más atrevida, buscaba un atajo robando en el cepillo de las limosnas.

47 — Desfibrilación
El lector descubrió que uno de los protagonista moría en la página 32, demasiado pronto según su opinión, y, disgustado, cerró con fuerza el libro como dando un portazo. Fue entonces cuando el golpe reanimó al personaje en cuestión abriendo, sólo en este libro, inimaginables líneas argumentales.
     
46 — Sin mensaje
Entró en casa con una botella vacía en la mano y la dejó junto a las otras.
Habían pasado ya algunos meses pero todo indicaba que ella seguía enfadada, que no le había perdonado aún que la abandonase en la playa de aquella preciosa isla desierta.

45 — Nubada                                                                          
Sobre el centro de la ciudad, en el corazón mismo, hay una boina de contaminación que empieza a doler en el pecho, que desdibuja la realidad y envenena el ambiente.
Ayer, al fin, llegó el ansiado aguacero. Ayer ella, limpiándose por dentro, comenzó a llorar.

44 — Error en el enfoque
Él era el héroe de su propia vida, quien tomaba las decisiones o eso creía, hasta que le arrestaron en mitad de la calle por estar robando planos al verdadero protagonista, un cobarde que no se merecía ninguna atención y que tampoco la quería.

43 — Lotería
En contra de lo que pueda pensarse el diseño de futuros es bastante fácil, basta tener imaginación y un poco de práctica. Lo más difícil es acertar con aquel que la vida se empeñará que empieces a vivir justo mañana por la mañana.

42 — Casilla de salida
Entré en la luz y al final del túnel encontré una bifurcación; afortunadamente había una señal indicándome hacia donde llevaban cada uno de aquellos caminos. Elegí el del infierno, “mucho más divertido” me dije y volví a nacer, reencarnándome en mí mismo.

41 — Volatilizado
Debieron de ser los ajos de las angulas que cené. En cuanto me mordió empezó a perder la compostura, a consumirse y a hacer como gárgaras. En unos minutos se había evaporado dejando a mis pies un traje y una capa.

40 — Victoria
El día que el último hombre murió, la guerra contra los robots tocó a su fin; y un instante después, sin haber tenido tiempo para disfrutar la victoria e incapaces de vivirla, los artilugios mecánicos se pararon, huérfanos de misión.

39 — Un ángel
-No pude llegar antes, cariño, había un atasco terrible en la carretera por un accidente, eso creo. Tuve que esperar a que llegase la ambulancia, a las manipulaciones infructuosas de los médicos y a que me diesen por muerto.

38 — Otra historia
No tengo hambre, gracias, dijo.
Insistí y se negó. Probé con amenazas, chantajes y chistes, intenté darle pena; y nada, ni por esas.
Harta y por el cuento, acabé mordiendo la manzana yo, la bruja de la urna.

37 — Historia de un desamor                                                             
No era, ni es, ni será; y, ni con suerte, sería, tampoco eso. 
Es más, el que sea o fuera o fuese, no es importante.
Y, ni aunque ordenases que sea, llegaría a ser o terminaría siendo.

36 — Crueles                      
Desde este rincón he sido testigo mudo de sus vidas pero hace demasiado tiempo que la casa está vacía.
Recuerdo que me propusieron jugar al escondite, como avergonzados, mientras se daban codazos entre guiños y risas.

35 — La boca agua
El verano vino seco como pocos. Las barcas se bebieron el estanque hasta agotarlo y ahora, olvidadas e inservibles, yacen en el lecho de barro, extienden sus remos como lenguas acartonadas y sueñan con charcos.

34 — Saudade
Todas las noches de verano ocurre lo mismo; mientras me ahogo y navego entre las húmedas sábanas, oigo los desgarradores gemidos de la nevera echando de menos el ronroneo del calentador, frío y distante.

33 — Extravío
En cuanto empezó a llover, el paraguas salió a la calle; detrás quedó el hombre,  mirando con aprensión por la ventana, sin llegar a comprender que era él el que había sido olvidado.

32 — Judas y el amor                                                           
Pronto descubrió que el amor que Él predicaba era opuesto a la exclusividad que él pretendía; por eso le traiciono. Y como quizás no tuviera otra oportunidad, eligió un beso para dejarlo.

31 — Pillado
Descubrió mi mirada recorriéndolo todo como si no lo hubiese visto nunca y me dijo: “tienes en los ojos el paisaje del primer amor y ya no vas a olvidarlo nunca”.

30 — La ejecución
Mi fusilamiento se produjo ayer por la tarde, me mató con una descarga de miradas cargadas de hielo tras la que se extendió el silencio de un amor ya cadáver.

 

29 — En tierra hostil
Los objetos que se extendían sobre la mesa eran como bombas. Sabías que en cuanto los tocases, los recuerdos estallarían haciéndote pedazos.
Y tu mano había empezado a moverse.

28 — Corrector  
El escritor no acababa de comprender cómo, teniendo tanto por decir, sólo había conseguido parir un microrrelato de apenas una veintena de palabras con dos faltas de ortografía.           

27 — El otro lado
Siguiendo el ruido de los golpes acabé en el cuarto de baño.
-¿Se puede saber dónde estabas? Llegas tarde.
Me supe entonces preso, el reflejo era yo.

26 — Héroes
Durante años recibí las palizas e intenté salvarlo. Hoy mi hijo es el hombre que ha echado a su padre de casa, sin golpes, sin sangre.

25 — Esencia
Era un buen microrrelato porque leyéndolo, entre líneas, el lector aún podía entrever la profundidad de la novela que el escritor había condensado en él.

24 — Fatalidad                                                       
Harto de todo y de todos, decidió pasar página. Para su desesperación, descubrió que la novela seguía y que él aparecía todo el rato.

23 — Brevedades para vasos de EtnoSur (2)
No soy frontera, ni horizonte, ni vaso; lanza tu mirada sobre mi borde y verás un mundo listo para vivir al otro lado.

22 — En el plumier
Desde que apareció la goma, el lápiz intenta acabar con ella y deja huellas de grafito en todos los papeles pidiendo ayuda.

21 — Vendetta
Harto, escribió un relato sin ningún signo de puntuación.
Se los guardó todos, para usarlos como metralla contra su insignificante musa.

20 — Colofón  
Nunca se había sentido peor como aquel día en que, queriendo escribir sus memorias, sólo alcanzó a escribir un microrrelato.

19 — Curación
Se sintió mejor cuando descubrió que ver el pantalón que él había olvidado ya no le hacía ningún daño.

18 — Nos hacemos mayores
Yo, a este lado, veo cada vez peor y él, dentro del espejo, pierde reflejos y no llega.

17 — Ruleta rusa
Algunas noches, mortalmente aburridos, echaban salsa de ajo en uno de los litros de sangre y bebían.

16 — Echar de menos
Algo malo ha de haberle pasado, pensó el reflejo, hace días que no viene a verme.

15 — Amigo fiel
Con desesperación vio como el papel que había tirado en la calle comenzaba a seguirle.

14 — Esquejes
Los semáforos acabaron por echar raíces y, como las señales, florecen todo el año.

13 — Ser carabina
Siempre con el punto de mira puesto en el aleteo de las manos.

12 — Diablo Camisetas
Me empezaron a llamar Ángel Caído, en cuanto vieron que me levantaba.

11 — Papel
La discusión de mis vecinos atravesó la pared.
Hoy nos divorciamos.

10 — Mascarada
Te quitaste el disfraz de adulto en cuanto nos casamos.

9 — La soga
Siempre quiso ser maroma y viajar, pero aprieta cuellos.

8 — Llaman a la puerta 
Es papá. Como zombi está resultando muy pesado.

7 — Prisas
-¿Quieres que vayamos al cine?
-Sí, quiero.

6 — Título: Parchís
Se relamía al oírle.
-Te como.

5 — Transporte urbano
O mala digestión de pasajeros.

4 — Día tras día
El sol me perseguía.

3 — Redes sociales
Porque somos peces.

2 — Cierra los ojos
¡Y muere!

1 — No la hay con hambre
Siesta.

0 — ¿A quién quieres más: a papá o a mamá?


28 de junio de 2017

Poderoso caballero

-Vuelvo a estar soltero –dijo su voz al otro lado del auricular.
-Eso no tiene por qué ser un problema.
-Lo es para mí.
-Pues soluciónalo.
-Eso es justo lo que hago: te estoy llamando.
Era la sexta vez que vivíamos una conversación parecida a ésta y ya sabía que negarme a ayudarle sólo complicaba las cosas.
-Me ocupo ahora.
Poco después llamaba al teléfono de siempre para contratar una nueva chica, alguien que hiciese de novia durante algún tiempo. No se negaron porque pagamos bien, pero ya se están empezando a cansar de que desaparezcan. 

26 de junio de 2017

Una respuesta importante

A él siempre le había gustado el alpinismo y aquella montaña era un reto personal, la cima que no había conseguido coronar nunca. El domingo salió para intentarlo de nuevo y ella se quedó esperándole en casa, hasta que él volviese y le contase con todo lujo de detalles su hazaña.
A media mañana sonó el teléfono. La llamaban desde el hospital donde él acababa de ser ingresado. Tras un silencio, ella sólo preguntó: “¿bajaban o subían?”.

23 de junio de 2017

Desclasificado


Se lanzó al vacío con una sonrisa en la boca y la intención de que, al menos esta vez, el salto mortal fuese absolutamente perfecto.
Lo inició con un despegue frontal, amplio, lleno de confianza, absolutamente hermoso; después se encogió con rapidez sobre su estómago y ejecutó lo que para un profano sólo podía ser una serie de giros rápidos e imposibles; para, apenas un instante más tarde, volver a extender el cuerpo poniendo la cabeza por delante.
Cuando sus huesos impactaron en la acera, algunas personas que estaban cerca no pudieron evitar ponerse a gritar o llevarse las manos a la boca en un gesto instintivo.
Afortunadamente para todos, no había ninguna posibilidad de que hubiera un segundo saldo. Por un lado, él no tendría que asumir la baja puntuación que le solían dedicar los jueces u oír la crítica implacable de su entrenador; y por otro, los peatones sólo tendrían que soportar la marca de un muerto en la acera, quizás algo discreta, pero para todos más que suficiente.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

21 de junio de 2017

Bodas de oro


He descubierto, mi amor, que cuando ya me sabía tu cuerpo de memoria éste ha empezado a cambiar obligándome a redescubrirlo. Encuentro ahora en él nuevas arrugas y mis dedos pugnan por explorarlas ansiosos. Tú hablas con cierto temor de los estragos que el tiempo está haciendo en él; y yo encuentro que cada uno de esos cambios tengo que disfrutarlos, saborearlos y hacerlos míos, como he hecho siempre.
¿No lo ves como yo lo veo? La edad también me ha cambiado a mí: he dejado de tener prisa, veo más bien poco y he perdido incluso algunos dientes; ahora, más que nunca, estoy preparado para amarte despacio, de cerca y suavemente.
¿No lo ves? Tú y yo seguimos juntos y cada uno de nosotros tiene el cuerpo que el otro quiere disfrutar y se merece.

19 de junio de 2017

Encuentro transgeneracional




Miró la superficie que se encontraba frente a él. Se sentía impotente e inútil, y eso no ayudaba a que amainase la indignación que desde hacía meses le dominaba. Sus manos temblonas parecían no querer responderle, era cierto, pero su corazón y su cerebro habían decidido que tenía que salir, que tenía que protestar, aunque casi no se pudiera creer que, a sus años, tuviera que gritar detrás de una pancarta para que dejasen de pisotear sus derechos.
-¿Necesita ayuda, abuelo?
-Gracias, creo que hace demasiado tiempo que no hago algo parecido; pero, tranquilo, no quiero entretenerte.
-¿Entretenerme? Al contrario, le debo un favor; usted me ha enseñado alemán y gracias a eso he podido encontrar trabajo.
-No he ido a muchas manifestaciones, ¿sabes?, en mis tiempos nos pegaban.
-Y yo nunca pensé que mis estudios no servirían para nada.
-Siento vergüenza de este país, de lo que han hecho con él, de cómo se aprovechan de todos nosotros.
-Aprovéchese usted de mí. ¿Qué quiere que le escriba bien grande?

16 de junio de 2017

Escondite

Mamá nos dijo que teníamos que escondernos del viento, que iba a ser tan fuerte que nos íbamos a asustar y así, casi sin proponérnoslo, acabamos encontrando cobijo bajo la inmensa capa del mar, desde donde pudimos ver atónitos y envueltos en una extraña paz azul todo lo que ocurría en tierra.
Entonces creímos que habíamos tenido mucha suerte.
Aunque ahora, tantos meses después de aquel día, empezamos a tener algunas dudas: los peces han dado cuenta de nuestros ojos y sólo el vaivén caprichoso de las olas puede hacer que encontremos el camino de vuelta. 

Relato para ZENDA, convocatoria #palabrasalviento


14 de junio de 2017

Saliendo del dolor

Hace meses que la vida se paró, que se quedó cosida al vaivén de una cuna vacía y sembró en nuestra casa el silencio.
Ayer, sin embargo, ella movió el aire, se levantó de la orilla de la cama en la que naufragó y cogió, de la habitación de nuestra hija, uno de esos juguetes que estaban como nosotros inertes. Poco después llegaba la nana, esa canción eterna que desde entonces me persigue y me hiere.
Para protestar por este nuevo dolor que me infringe, voy ahora hasta la puerta de nuestro cuarto y la miro, descubriéndola agotada pero incapaz de dejar de cantar o de mecerse. Me quedo de pie sin saber qué hacer para sacarla del dolor, para salvarme, y descubro por primera vez mis mejillas mojadas bajo mis ojos secos. Ella me encuentra y casi sonríe: “Tú ya lloras, yo ya puedo moverme. Hemos dejado de estar ajenos el uno al otro. No, no quiero que suframos solos; prefiero luchar contigo por ser lo que fuimos, por seguir estando juntos aunque seamos otros”.