22 de septiembre de 2019

HAIKU (02/10/2018)





Siesta a la sombra,
sobre el melón maduro
oscuras moscas.



21 de septiembre de 2019

HAIKU (30/09/2018)





Lluvia otoñal,
paraguas en la acera,
barro en las botas.



20 de septiembre de 2019

Punto en boca


            Sé que muchos amigos pensaron que nuestro matrimonio estaba roto el día que dejamos de hablarnos y empezamos a dormir en habitaciones separadas. Sin embargo, siempre pude decirles que, a pesar de las apariencias, nuestra comunicación era fluida y constante: él dejaba algunos pósits en los sitios comunes y yo le contestaba del mismo modo. No negaré que hemos pasado por momentos difíciles como cuando él, supongo que en un arrebato, tiró todos los papelitos amarillos con mi letra y yo en justa respuesta eliminé los suyos; una discusión que transcurrido el tiempo casi podría considerarse una limpieza general; pero también, siendo justos, es preciso comentar que nuestro diálogo mejoró de forma sustancial cuando él incorporó una fecha a sus notas y yo le secundé, feliz por poder darle la razón en algo y estar de acuerdo por una vez.
Por eso no lograba entender su silencio estos últimos días hasta que, harta, esta mañana decidí romper el pacto y entrar en su habitación, donde lo encontré tieso como la mojama con un pósit pegado a los labios y un punto en él.
            Y aquí sigo, sin saber qué o cómo le puedo contestar, en blanco.

(microrrelato en respuesta a la propuesta “amarillo” de Esta noche te cuento)

18 de septiembre de 2019

Los gritos del silencio



No pude encontrar la paz y tampoco tuve el valor de confesar y oírme hablando de aquello. Oculté el pecado a los hombres pero nunca he logrado olvidar que Dios lo vio todo. Y hoy, en esta nota que escribo justo antes del final que busco, no habiendo logrado que ceda el remordimiento, elijo de nuevo el silencio cobarde, como si no hubiesen existido aquellos niños de rostros amoratados con las huellas de mis manos en sus cuellos.
            No, nunca sabréis por qué quiero yacer debajo de, ni uno más ni uno menos,  cinco tulipanes púrpuras.

16 de septiembre de 2019

El Callejón de las Once Esquinas, nº 11

Rodeada de amigos y conocidos, grandes escritores y aficionados a las letras, detrás de una portada espectacular está mi microrrelato “Animales”.


            ¡Y algo más! ¡Una sorpresa! Un suplemento especial en el que podrás leer (o releeer) “Siguiendo el programa”.

            Os pongo el enlace al blog (El Callejón de las Once Esquinas), así podréis leer la revista del tirón, el suplemento y… hasta animaros a participar en el siguiente número de la revista.

15 de septiembre de 2019

Poemas para un haiga





HAIKU (02/10/2018)

Los días cálidos
en el banco ante el mar.
Sonido de olas.


HOKKU (02/10/2018)

Cada verano
el juego de las olas
el banco envidia.



14 de septiembre de 2019

HAIKU (21/09/2018)





Las ocres hojas
caen sobre el regato.
Nubes plomizas.



13 de septiembre de 2019

Radio Torredonjimeno

Gracias a Nicolás Jarque me enteré que en el programa de radio Verano mínimo del 2 de julio leyeron “Dentro del laberinto”. La lectura estupenda y la compañía inmejorable: el propio Nicolás Jarque, Mar Horno, Ernesto Ortega, Fernando Iwasaki y David Vivancos.
No sé cómo es posible que yo esté ahí y ¡con ellos!; pero he oído el programa y estoy. ¿No es increíble?
Por si os apetece escuchar los micros y un poco de buena música, aquí os dejo el enlace.

11 de septiembre de 2019

Otros días vendrán



          Quizá ocurra mañana, puede que un día acabe levantando los ojos para descubrir a su lado una mujer que le ama. Durante el día cuido a su hijo inválido después del fatal accidente, peino mis primeras canas y, por las noches, cuando se extiende por los pasillos un eco de llantos, acabo entrando en su habitación para consolarlo, mirar el lado vacío de la cama que tanto le hiere y me gana y renovar mi promesa de permanecer a su lado. Y así una y otra vez.


9 de septiembre de 2019

Inicio


Esta noche, tras mil y una noches y mil más, el sultán cree apreciar que la voz de Sherezade tiembla, duda y dilata las palabras. El sueño le abandona, pues nunca hasta ese momento había visto la más leve grieta en la fecunda imaginación de su amada.
            Las miradas de los esposos chocan en silencio en el aire; hasta que él, con una sonrisa en los labios, comienza a decir: “Érase una vez… “ y ella, intrigada ya, expectante, se recuesta a su lado, escucha y calla.

(microrrelato escrito para, y con el que se inician, los 10 000 cuentos juntos de Esta noche te cuento; todo en este enlace).

8 de septiembre de 2019

HAIKU (20/09/2018)





Luna de otoño
sobre el bosque de pinos.
Trina un gorrión.



7 de septiembre de 2019

Poemas para un haiga


HAIKU (18/09/2018)
Sol sofocante
sobre los girasoles.
Las nubes blancas.


HOKKU (17/09/2018)
Al sol saludan
miles de giganteas,
cabezas móviles.



6 de septiembre de 2019

Título: Meteorología para niños: juegos educativos (III)

          Hace ya bastante tiempo que no os digo nada de los juegos educativos en los que trabajo y que pueden encontrarse en la página web de AEMET, con un poquito de mala suerte puede que no sepáis ni que existen.

Desde la última vez que os comenté algo y hasta ahora se han incorporado: El clima en el tiempo y el espacio y La observación fenológica.


4 de septiembre de 2019

Sin salida


No tenía ni blanca. Se pasaba las noches en blanco pensando en cómo solucionar su problema. ¿Qué podía hacer?, ¿apostarse en las esquinas y robar a los transeúntes con un arma blanca en la mano?, solo de pensarlo empezaba a temblar; ¿dedicarse a la trata de blancas?, imposible, él nunca podría olvidar que son princesas. Daba igual que fuese un hacha en el tiro al blanco, que lo era, nunca seguiría esas sendas.
Tenía claro que lo que valía para algunos no valía para él, que era un mirlo blanco, una rareza. Solo se parecía a la gente de su barrio en el blanco de los ojos, por todo lo demás siempre sería un problema el color de su piel, tan negra.

2 de septiembre de 2019

El niño del saco

            Bucear en el lago que había al lado de la casa estaba terminantemente prohibido desde la desaparición de Aurora; incluso, en los últimos tiempos, había oído alguna discusión entre mis padres sobre si debíamos mudarnos.
            Yo, por mi parte, prefería quedarme, por lo menos hasta que ella me enseñase a aguantar la respiración y mantener abiertos los ojos, sin moverme, exactamente como la podía ver siempre que buceaba hasta el fondo donde permanecía, desde hace meses ya, sujeta a un saco de piedras.

(microrrelato publicado en la Antología que se presentó en Canyada D’Art, hace ya muuucho que voy con retraso)