20 de mayo de 2019

Cuentos

Llegó al pueblo hace ya algunos años. Durante todo este periodo de tiempo nos hemos acostumbrado a oírle contar todo tipo de cosas: que si había sido alpinista, que había tenido una novia cuyo nombre no podía decir porque ahora es muy famosa, que siempre tuvo dinero hasta que su socio lo arruinó, que había superado un cáncer de pulmón y aún tenía secuelas, que había ganado millones en la Loto y lo perdió todo en el juego…
Ayer apareció por aquí alguien que le conocía desde la infancia, el cual nos confirmó que todo lo que nos ha contado durante todos estos años es mentira.
Nos disgustamos pero, pasado un tiempo, todos estuvimos de acuerdo: sus historias siempre nos habían gustado y en modo alguno estábamos dispuestos a renunciar a ellas.

19 de mayo de 2019

HAIKU (5/09/2018)





El colibrí
vuela sobre el geranio.
Luz de semáforos.



18 de mayo de 2019

HOKKU (4/09/2018)





Gris sobre gris,
lluvia otoñal y asfalto.
Saetas de aves.



17 de mayo de 2019

Indiferencia

            Lo peor no fue morir solo en esta isla desierta, fue que se quedó aquí mi fantasma y los fantasmas, lo supe después, ni saben nadar ni pueden agitar los brazos cuando avistan un barco.
            Durante años me harté del rumor de las olas y del canto de los pájaros, de asustar a los conejos o de ver crecer las plantas; por eso, nadie más que yo ha disfrutado del ruido de las grúas y de las voces de los obreros, del cambio profundo que ha herido el odiado paisaje.
Hoy he visto a una joven clavar una sombrilla en la arena de mi playa, tumbarse, ponerse unos auriculares y cerrar los ojos, al tiempo que el pegajoso perfume de su bronceador comenzaba a saturar el aire en el que floto. Así es como he recordado la razón por la que subí a aquel barco y lo solo que estando a tu lado me sentí siempre.     

15 de mayo de 2019

El señor de las moscas


Lo descubrimos hace un par de días, cuando la pelota se nos escapó, Juan quiso recuperarla y le pidió disculpas porque le había dado en la pierna. Desde entonces, cada tarde y antes de empezar a jugar, le echamos una ojeada y comentamos entre susurros lo raro y curioso que nos resulta ese señor, siempre sentado en más o menos la misma postura.
Juan cree que es como todos, solo que se va cuando llega la noche y nosotros ya estamos en nuestras casas, con la cena; dice que cree que está algo más gordo desde aquel día que le vio de cerca. Isa, por su parte, cada vez con menos disimulo, arruga la nariz y hace muecas; afirma que es un guarro y que ella no se le acercará mientras no se lave ni tan siquiera para recuperar la pelota. Yo, por mi parte, no tengo claro qué pensar, solo sé que no me gustan las moscas.

(microrrelato publicado en el número 11 de Plesiosaurio, en el volumen 3, en la Antología de minificción española e iberoamericana en redes; sí, son tres volúmenes, y os dejo el enlace para que lo descarguéis y disfrutéis con calma)

13 de mayo de 2019

Náufraga

Estaba avisada, había visto el marcapáginas rojo anunciando peligro, pero me zambullí entre las páginas de aquel libro como una suicida. Con cada hoja que pasaba sentía la resaca, arrastrándome cada vez más adentro, y dejé de hacer pie.
En ese momento sonreí, no pude evitarlo, había conseguido mi propósito: olvidarte; pero, en cuanto te pensé, el mar con una sola ola me dejó varada de nuevo, llorándote, en la orilla, abrazada a la almohada como me abrazabas tú.


(microrrelato publicado en el número 11 de Plesiosaurio, en el volumen 3, en la Antología de minificción española e iberoamericana en redes; sí, son tres volúmenes, y os dejo el enlace para que lo descarguéis y disfrutéis con calma)

12 de mayo de 2019

HAIKU (4/09/2018)





En el verano
secos parques de asfalto.
Sombras de toldos.



11 de mayo de 2019

HOKKU (03/09/2018)





Cubre el asfalto
una isla de calor,
late en semáforos.



10 de mayo de 2019

Huir hacia adelante

Los cazadores me estaban pisando los talones y, antes que ellos, sus perros.
Corría todo lo que podía y, mientras lo hacía, mis ojos creyeron ver una vieja portando una manzana, una calabaza transformarse en carroza, un joven desapareciendo bajo el peso de una capa, un zapato de cristal, una rueca, un gato con botas, una varita mágica.
Corría sin parar, no podía pararme, mientras mis ojos registraban todo aquello extrañada. ¿Había muerto ya? ¿Deliraba acaso? ¿Qué realidades eran aquellas?
Frente a mí surgió una pequeña casa, en la que entré a la carrera. Mi gesto de terror, supongo, conmovió a la anciana que vivía en ella, quien me prestó un camisón y me escondió bajo las mantas.
Lo siguiente que recuerdo fue la voz de la niña:
-Hola, abuelita.
Y esa caperuza.

(microrrelato publicado en el número 11 de Plesiosaurio, en el volumen 3, en la Antología de minificción española e iberoamericana en redes; sí, son tres volúmenes, y os dejo el enlace para que lo descarguéis y disfrutéis con calma)

8 de mayo de 2019

Frankenstein


Había oído la noticia de pasada en la radio, pero hoy el jefe de redacción me ha pedido que escriba la historia de ese hombre encontrado en mitad del océano.
Ahora, mientras espero en un pasillo del hospital en el que está en observación, me pongo al día antes de entrevistarlo: que lo encontraron en una balsa, demacrado y pálido, en shock, que está lleno de cicatrices y aún no ha pronunciado una palabra, que… es entonces cuando veo una imagen suya y, no sé por qué, recuerdo el libro que terminé de leer justo ayer.

6 de mayo de 2019

La formación

En cuanto sentimos la más leve vibración bajo los cuerpos, corremos hacia nuestros puestos, intentado no estorbar a aquellas que han de ocupar los que por lógica serán inspeccionados antes. Puede que ustedes no se hayan parado a pensarlo pero, sí, cuando no miran, practicamos sin descanso; solo así, incluso teniendo que achicar los ojos por la luz o habiendo perdido el cielo al que estamos acostumbrados, podemos asegurar que nuestra respuesta es la pactada. Y es que el más pequeño error solo podemos verlo como un fracaso. Tanto es así que, incluso cuando ustedes están delante, cuando no debemos movernos, inspeccionamos de reojo nuestras filas buscando responder  a las preguntas que siempre nos están atormentando: ¿estamos todas en posición?, ¿hay alguna errata?, y si la hay, ¿están leyendo ya el libro, lo están ojeando, disponemos de otra oportunidad para mejorar el resultado?  
No, lograr que formen los millones de letras de un libro de tamaño medio, aunque este sea de microrrelatos, no es tarea fácil; pero es nuestro trabajo.

5 de mayo de 2019

MÜKI (31/08/2018)





El viento a ráfagas
en el centro del bosque.
Ruido de pasos.



4 de mayo de 2019

HAIKU (29/08/2018)





Brilla el rocío
en las hojuelas ocres.
Bruma distante.



28 de abril de 2019

HAIKU (29/08/2018)





El colibrí
en vuelo junto al árbol.
Polen y charcos.



27 de abril de 2019

HAIKU (29/08/2018)





En el verano
las olas en la playa.
Mar, sol y faro.



21 de abril de 2019

HAIKU (28/08/2018)




Suelo cubierto
por hojas carmesí.
Serena tarde.



20 de abril de 2019

HAIKU (25/08/2018)





Parques sin gente
bajo el ardiente sol.
Siestas de niños.



17 de abril de 2019

Looper: Asesinos del futuro


Aquí, en el presente y a cada instante, cualquiera de las decisiones que tomamos implica que algunos hilos argumentales acaban por malograrse. Aquí, en el presente y desde siempre, han muerto, mueren y morirán versiones y versiones de vidas y ni tan siquiera pestañeamos.
Quizás por eso aquellos que viven en el futuro nos han contratado para que cometamos sus asesinatos.
No es tan mal trato como pudiera parecer, siempre y cuando ellos cumplan y sean el futuro perfecto con el que todos seguimos soñando.

15 de abril de 2019

Nueva vida

Desde que estoy en coma, he cambiado. Para un hombre que nació en otra época asistir a las conversaciones de sus cuidadores, oír sus chistes verdes y cómo tontean, es lo mejor que me ha pasado. Gracias a ellos, a sus charlas y a sus risas, se ha despertado mi imaginación y he encontrado en ella el mejor aliado para la vida que llevo. Por contra, al otro lado de la balanza y para recordarme lo que fui, están las visitas de mi mujer que me besa con los labios secos y cerrados en la frente, me cuenta lo de siempre y suspira. Afortunadamente siempre hay una enfermera cerca, que quiere comprobar cómo estoy, y su voz o su perfume ponen en marcha mi imaginación y mi único deseo: no despertar nunca.

14 de abril de 2019

HAIKU (23/08/2018)





El azahar
en la pradera húmeda.
La suave brisa.



13 de abril de 2019

HAIKU (25/08/2018)





Aire caliente
bajo los quietos coches.
Calles vacías.



12 de abril de 2019

El accidente

Salió de la casa dando un portazo, sintiéndose extraña, enfadada y triste.
Cuando arrancó el coche, tenía la cara mojada. ¿Estaba llorando acaso? La pregunta se quedó flotando en el aire mientras, afuera, el cielo empezaba a lagrimear vestido de gris.
Sin saber apenas cómo, se descubrió transitando por una carretera mal iluminada. Avanzaba casi sin ver, siguiendo el rastro de luz que dejaban los faros que eran como brazos extendidos hacia adelante abriéndose paso.
Creyó ver algo en el arcén pero no tuvo tiempo de reaccionar y lo atropelló. Bajó del coche, dolorida; fue hacia la figura humana que estaba en el asfalto y descubrió que era ella, una versión triste de sí misma.
Volvió al coche, malhumorada y dispuesta de nuevo a escabullirse pero, en cuanto el coche empezó a alejarse, el cuerpo que había en el asfalto se levantó y empezó a seguirla, quizás dispuesto a ser atropellado en la siguiente curva, intentando desesperadamente llamarle la atención.

10 de abril de 2019

El desvío


Y se ríe, como no recuerdo haberlo visto nunca, golpeándome con sus carcajadas y ese pañuelo que se lleva a los ojos. No puede creerme. Han sido demasiados años aguantando, poniendo el puchero al fuego y bajando la cabeza. Me recuerda, entre lágrimas y risas, que fuera de estas cuatro paredes no soy nada. Sin embargo, el paso ya está dado, he dicho lo difícil y sigo viva, ahora solo he de hacer lo de siempre, aguantar un poco más, poner las cazuelas que sean necesarias y bajar la cabeza, evitando que su sangre acabe manchándome los zapatos.

8 de abril de 2019

La prórroga

Cuando se despertó, antes de que el sol llamase a su ventana, recordó el día que era; el fin del mundo estaba previsto hoy y él había decidido ser un espectador atento. Tenía dos cosas a favor: su avanzada edad y un amor perdido hacía ya demasiado tiempo.
Miró con curiosidad por la ventana, atento a los signos. ¿Cómo sería? ¿Dolería acaso? Aunque lo hiciese, no podría hacerlo más que la ausencia de ella.
Así, asistió a un amanecer sobrecogedor, lleno de sorprendentes naranjas, de rosas potentes, de nubes voluptuosas. Vio bandadas de pájaros bailando en el aire. Oyó la conversación del viento, su susurro. Se hizo una comida ligera, bebió un poco de vino, acarició algunas viejas fotos y repasó aquellos recuerdos que siempre habían estado vivos en su cabeza. Sí, estaba preparado y, cuando vio que la noche llegaba, pensó: “moriré dormido”.
Al día siguiente, sin embargo, todos seguían vivos. El espectáculo de colores se volvió a suceder pero, para él, había dejado de tener gracia.

7 de abril de 2019

HAIKU (23/08/2018)





Vuelan los ánades
en formación al sur.
Ocres los árboles.



6 de abril de 2019

HAIKU (23/08/2018)





Luz de verano
sobre secas retamas.
Mosca y chicharra.



5 de abril de 2019

Sentada

Por una vez seré yo quien le use a usted aprovechándome de su pasividad, de que esté ahí sentado y haya decidido no hacer nada salvo, quizás, leer un poco. ¿Está cómodo? Espero que así sea y también, ¿por qué no?, algo expectante e intrigado.
Déjeme que le explique. Siempre soy yo quien crea un relato desde cero para acabar poniéndolo en sus manos; en cambio usted sólo ha de dejar resbalar sus ojos sobre mis líneas y, en el mejor de los casos, si la historia acaba atrapándole, apropiarse de ella, hacerla suya y transformarla a su antojo. Y cuando lo hace, en ese hurto, ¿he de ver yo una prueba de mi éxito?, ¿no es esto injusto?
Bien, pues hoy, como ya le he dicho, seré yo quien va a usarle. Tranquilo,  no tendrá que hacer nada, permanezca en el sillón, no se altere. Mi protesta será una sentada y va a ser usted quien se siente.
Ah, pasando la hoja, encontrará una pancarta. Ahora levante el libro dos minutos. Gracias.

3 de abril de 2019

El último samurái

Hace una semana ella le invitó a su fiesta de cumpleaños, una fiesta de disfraces famosa en el colegio y cada año un poco más numerosa.
No tenía mucho tiempo pero, afortunadamente, pronto tuvo una idea. Reunió todos los cartones de leche que pudo, algunas cajas de zapatos e incluso las páginas exteriores de las revistas dominicales, algo más rígidas; les fue dando forma y después, pieza a pieza, las pintó para acabar uniéndolas con unos cordones de zapatos y lograr que permaneciesen en las posiciones correctas.
El día anterior a la fiesta se puso su disfraz de samurái y se miró en el espejo, concluyendo que, si bien no era cómodo, resultaba impresionante.
La primera sorprendida al verle fue su madre, que era japonesa, pero la prueba de fuego era ella, quien le recibió en la puerta de su casa, vestida de blanco y preciosa:
-¿Vienes de Darth Vader? Qué buena idea.
Y mientras él contestaba con timidez:
-Lo he hecho yo –descubría que eran ensaimadas lo que ella tenía sobre las orejas.

1 de abril de 2019

Ni blanco ni negro


—No sé por qué los escribes, qué placer encuentras en hacerlo —repitió ella.
Durante años le intenté explicar que eran como la vida, detalles que suman: el frenazo de un camión ante un niño que cruza la carretera, la mirada con la que me conquistó aquel día, una carcajada o un golpe de tos, la ráfaga de aire que voltea el paraguas, un recuerdo volviendo machaconamente a la memoria, la descarga que puede producir un roce de piel, el odio materializándose en un disparo, la pizca de sal en las comidas, la orden del general, el último movimiento con el que se gana una partida de parchís, el soplo de las velas de una tarta de cumpleaños, la caída de una lágrima,...
—Mis microrrelatos son así —concluía siempre—, instantes de vida.
Tiempo más tarde ella salía de casa dando un portazo y hoy he de confesar que tenía razón en al menos una cosa: no todo son instantes, sin ir más lejos, olvidarla y aprender a vivir sin ella es una ardua tarea que no parece terminar nunca.

31 de marzo de 2019

HAIKU (22/08/2018)





Las rojas uvas
bajo el intenso sol.
La tarde larga.



30 de marzo de 2019

HAIKU (22/08/2018)





Copos de nieve
sobre gélidos frutos.
El viento en calma.



29 de marzo de 2019

Ciudad Umbría

Era una ciudad grande, gris y fría. Los hombres que la habitaban recorrían sus calles aprisa, como huyéndose, silenciosos y cabizbajos. El cielo permanentemente encapotado y, bajo él, una nube de denso silencio. A veces, muy de vez en cuando, caía una lluvia fina y sucia, como una baba, que, lejos de lavarlo todo, manchaba la realidad con el color del cieno.
Y, sin embargo, esa lluvia era lo mejor de aquel mundo. Al cabo de unos minutos de iniciarse, ellos se paraban absortos y perplejos junto a un charco, luciendo una mueca que quizás era una sonrisa, y empezaban a perseguir con la mirada el reflejo negro de las nubes.
Por suerte salió el sol, tampoco nunca vieron la sombra efímera de un arcoíris, aquellos hombres habrían muerto deslumbrados y la ciudad se habría quedado tan vacía y silenciosa como siempre.

27 de marzo de 2019

El engaño


Nos hicieron creer que el futuro estaba en las fábricas, nadie nos dijo nunca nada de ese aire que nos devuelven, que quizás acabe matándonos.

25 de marzo de 2019

Absurdo regalo

Cuando la ciencia hubo resuelto todas sus dudas, Tanu no dudó en implantarse en el cerebro una microcámara digital con la que registrar cada uno de los momentos de su vida. Y así, cuando murió, siguiendo sus instrucciones, las imágenes y los sonidos contenidos en la memoria de la cámara fueron entregados en el correspondiente chip al pariente más cercano junto con un mensaje del propio Tanu, un pequeño discurso con el que le hacía entrega de lo que consideraba el mayor y mejor de los regalos: su vida.
Cuando su pariente terminó de oír la presentación, entre atónito y perplejo, empezó a preguntarse qué era lo que se esperaba de él, qué podía hacer con ese pequeño objeto que aún tenía en las manos.
Hoy, cuatro meses después de aquel día, ese hombre ha dejado de hacerse preguntas. Ha decidido que no quiere ser espectador de nadie, que quiere ser el protagonista de su propia vida y ha eliminado todos los archivos que el chip contenía sin ni siquiera haberles echado un vistazo.

24 de marzo de 2019

HOKKU (29/08/2018)





Calla la fuente
bajo el pesado sol.
Siestas del agua.



23 de marzo de 2019

HOKKU (20/08/2018)






En el invierno
y solo ante el peligro
camina el sol.



22 de marzo de 2019

No es lo que parece

Lo primero que he de decir es que comprendo que estén decepcionados e incluso que hayan dejado de creer, si es que alguna vez lo han hecho.
La última vez que lo hice mal fue con ese fin del mundo tan largamente cacareado por los medios de comunicación, con el de los mayas. Cumplí con la fecha, como he hecho siempre; pero, una vez más, al instante siguiente dejé las cosas exactamente como estaban.
Evidentemente eso no es lo que estaban esperando.
Entiendo que me tachen de vago, dejado o que lleguen incluso a afirmar que carezco de imaginación. Lo entiendo, pero es mentira. Lo único realmente cierto es que diseñar un nuevo mundo desde cero no es cosa fácil, razón por la cual nos limitamos a cargar el mundo salvado en la última copia de seguridad y nos dejamos de milagros.
¿Qué solución hay? Es fácil, comiencen por inventarse un Dios más cualificado, con conocimientos muy superiores a los de un informático de tres al cuarto, por ejemplo.

20 de marzo de 2019

El diablo sobre ruedas






No, no había sido buena idea comprarle al abuelo una silla de ruedas eléctrica.

18 de marzo de 2019

Testigos y culpables

Había cambiado la forma en que nos miraba. Durante unos días temimos que hubiese descubierto lo que habíamos hecho con su hijo hasta que, como en otras ocasiones y a escondidas, empezó a llenar una maleta. Necesitaba estar a solas con los recuerdos y llorar pero sabíamos que volvería.

(microrrelato escrito para el concurso ENTCerrado de Esta noche te cuento; microrrelato que tenía que empezar y acabar con: “Había cambiado la forma…. sabíamos que volvería.”)

17 de marzo de 2019

SENRYU (11/08/2018)





Sé que huiré
por tu dañina lengua
acribillada.



16 de marzo de 2019

MÜKI (17/08/2018)





Las velas henchidas
los navíos empujan.
Un puerto en fiestas.



15 de marzo de 2019

Agua fría


¿Me oyes?, con esas dos palabras madre acababa siempre cualquier cosa que decía, supongo que por eso la dejé de escuchar, algo que lamento ahora. Seguro que alguna vez me dijo cómo se quitaban las manchas de sangre, pero no me acuerdo; y tampoco le voy a preguntar a ese cuerpo que estorba en mi cocina, ese que ya no me volverá a molestar.

13 de marzo de 2019

El hombre que pudo reinar


Habrán pasado unos veinte años, o quizás más, por eso me ha costado reconocerlo en el mendigo que ha entrado en la cafetería; sin embargo es él, sin duda, el hombre que mi corazón eligió amar pero que ya entonces no tenía ni un duro en la cartera.
No deja de ser curioso cómo, después de tanto tiempo, vuelvo a ser vulnerable y pequeña solo con verlo, a sentir estas ganas de curarle las heridas; hasta que la voz de mi marido grita desde la cocina: ¿dónde crees que vas, mendigo de mierda? y dejo que lo eche, que la realidad una vez más se imponga.

11 de marzo de 2019

Claroscuros






No ha sido fácil pero, al fin, estoy en uno de los libros recopilatorios de Esta noche te cuento; de forma más concreta, en Claroscuros con el microrrelato “El ejército de salvación”.
Y tan contenta.

10 de marzo de 2019

MÜKI (17/08/2018)





Entre los árboles
una menguante luna.
El búho acecha.



9 de marzo de 2019

MÜKI (16/08/2018)





Capas de nubes
junto a la blanca luna.
Se oculta el sol.



8 de marzo de 2019

Preámbulos


Para mí, que me gusta disfrutar del vino con calma y mesura, a la temperatura adecuada y con la comida más acorde, ver como ella se bebió sin respirar el Vega Sicilia y pedir gaseosa fue perturbador; tanto que, aunque intenté mantener la compostura como mi educación exige, al verme, ella comenzó a reírse a carcajadas tan llena de vida.
Desde entonces yo la incito a probar cosas que le son nuevas, espero su reacción, me escandalizo, abro los ojos o amago una crítica y ella me abraza risueña, me abraza risueña, me abraza risueña.

(microrrelato escrito para el concurso convocado por las bodegas Miradorio)

6 de marzo de 2019

Nunca es tarde



Acababan de servirme la ensalada cuando le vi entrar en el restaurante y dirigirse a mi mesa.
-Disculpa el retraso, no encontraba aparcamiento.
La lechuga que tenía en la boca me impidió hablar.
-Has hecho bien en empezar. ¿No te habrás convertido en vegetariana, verdad?
Entre sonrisas, antes de que pudiera contestarle, llamaba al camarero y decía:
-Quiero lo mismo que ella.
No pude evitar sonreír.
-Estás estupenda, oye. Se nota que te cuidas.
-Gracias –acerté a decir.
-¿Y a mí, me notas el gimnasio?
Yo asentí. Él llenó las copas.
No supe su nombre hasta la segunda cita.

(microrrelato escrito para el concurso convocado por el restaurante La Gilda, en Comillas)

4 de marzo de 2019

El Callejón de las Once Esquinas, nº 9

Otra vez El Callejón de las Once Esquinas con sus maravillosos textos e imágenes, ¡y yo en él! Con un micro muy muy antiguo: “El mar”.
            Mires por donde lo mires, una joyita y una alegría.
Os pongo el enlace al blog (El Callejón de las Once Esquinas), así podréis tanto leer la revista del tirón como ir relato a relato y pensaros si queréis participar en la convocatoria para el siguiente número, que ya está abierta.

3 de marzo de 2019

MÜKI (16/08/2018)





Se mece el barco
sobre la azulada agua.
Quieta la red.



2 de marzo de 2019

MÜKI (15/08/2018)





Cada nueva ola
moja la negra piedra.
Arena y playa.



1 de marzo de 2019

Algunos fenómenos meteorológicos raros


El año pasado me animé, otra vez, a escribir una colaboración para el Calendario Meteorológico, una de las publicaciones emblemáticas de AEMET; y hace unos días ha sido publicada en el blog de AEMET.
¿Su título? Algunos fenómenos meteorológicos raros”, y es pinchando en él cómo podéis acceder a la entrada correspondiente.
Personalmente, escribiéndola, descubrí algunas cosas de las que no tenía ni idea, cosas que espero que os interesen u os guste descubrir tanto como a mí.

27 de febrero de 2019

Perfectos desconocidos


Siempre habían sido unos desconocidos y, tras veinte años de matrimonio, habían logrado alcanzar la perfección máxima.

25 de febrero de 2019

Demasiada calma

Dejó de llorar por no tener chupete en cuanto apreté fuerte el cinturón; pero no se mueve ni respira.

24 de febrero de 2019

HOKKU (14/08/2018)





Quieren las ramas
capturar en invierno
al leve sol.



23 de febrero de 2019

MÜKI (14/08/2018)





La oscuridad
cambia el color del bosque.
Nubes y luna.



17 de febrero de 2019

HOKKU (14/08/2018)





Otoñal rosa
que llora con el viento.
Gélido río.



16 de febrero de 2019

MÜKI (10/08/2018)



La caracola
es el vaivén del mar.
Se mece la ola.



15 de febrero de 2019

Dos versiones

Tras la muerte de su mujer y algunos meses de duelo, decidió enfrentarse a todas esas cosas que se habían quedado, como él, sin dueña.
Libros por leer o para releer siempre. Recortes de recetas de cocina. Dos regalos envueltos a la espera de cumpleaños. Un frasco de colonia sin abrir. Ropa que no recordaba haber visto. Nombres y números desconocidos en la agenda del móvil. Y un ordenador, un portátil inundado de los correos de un hombre que decía amarla y al que ella parecía corresponder.
Tras no pocas dudas, se puso en contacto con él y quedaron para conocerse.
Hablaron durante horas pero, al acabar la tarde, cuando se despedían en mitad de la calle y para siempre, habían descubierto que la mujer de la cual estaba enamorado el hombre que tenían enfrente no era la suya, que al menos había dos versiones distintas habitando el mismo cuerpo, que la ausencia que ella había dejado en cada uno de ellos era única y que el otro jamás podría adulterar ese recuerdo.

13 de febrero de 2019

El color púrpura


Mirando la cúpula de San Pedro sintió, quizás algo más violentamente de lo esperado, que no había nadie más preparado que él para ejercer la erótica del poder y explorar el significado de aquellas palabras juntas, por separado o en cualquiera de sus jugosas combinaciones.

11 de febrero de 2019

Una vida por cambiar

Sentado en el comedor de la residencia de ancianos, esperando a que la sopa se enfríe, descubrió algunas mesas más allá, seguramente recién llegada, a la mujer alrededor de la cual haría girar el resto de su vida.
Supo que era ella porque su mirada era como la de su mujer, cansada, triste, rendida y apagada.
La vida le daba la oportunidad, y no podía desaprovecharla, de iluminar aquellos ojos, enmendando así el pasado estéril y doloroso del que era tan responsable.

10 de febrero de 2019

MÜKI (10/08/2018)





Las blancas nubes
del cielo han estallado.
Los charcos grises.



9 de febrero de 2019

HOKKU (08/08/2018)




El viento es hielo.
Visten canas y nieve
los frutos rojos.



8 de febrero de 2019

Dos en miNatura


Los microrrelatos “La libertad” y “En vías de extinción” han sido publicados en el último número de la revista digital miNatura, el número 165.

6 de febrero de 2019

Más que amigos


Siendo como somos opuestos, logramos que de nuestras diferencias surgiera una profunda amistad y esta hubiese durado inalterable hasta hoy si Él no hubiese aparecido; pero lo hizo y, antes de que nos diéramos cuenta, sin importarle conocer nuestra opinión, nos nombró: “la luz y las tinieblas” y nos separó.
Desde entonces, desde que estamos obligados a vivir separados, el tiempo ha transformando nuestra relación; ahora, el único propósito en nuestras vidas es esperar a que lleguen esos escasos momentos en los que aún nos podemos tocar, en los que concentramos y renovamos nuestro deseo, los amaneceres y los atardeceres.
No, no nos pidas que te demos detalles morbosos, no queremos arriesgarnos a que Él vuelva y nos separe aún más; por otro lado, ¿para qué contarlo?, creo que te lo podrás imaginar sin problemas, solo has de mirar el cielo cuando nace o muere el día.

4 de febrero de 2019

Una idea mala

Durante años he estado escondida y agazapada en tu mente, alimentando tu rencor y tu odio. Míos son los susurros que rebotan entre tus sienes, en los que oyes desprecio. A día de hoy sé que ya solo puedes ver el mundo como yo quiero que lo veas. Hemos recorrido un largo camino juntos, ¿verdad?; sin embargo queda un detalle más, la última prueba a la que deseo someterte. Ha llegado el momento de dar el salto al vacío. Sí, ahora que tan frustrado te sientes, una buena dosis de adrenalina te haría sentir poderoso y fuerte. Escucha lo que quiero decirte, la pregunta a la que deberás encontrar respuesta: “¿Qué se siente al atravesar un cuerpo con un cuchillo, al notar como la vida del otro se escurre entre los dedos?”. ¿Te sorprenden mis palabras? Sabes que me gusta hacerlo. Ahora voy a dejar que te acostumbres a ellas, como otras veces; no tengo prisa, no cuando ya veo en tu rostro una sonrisa y ya sé que vas obedecerme, como has hecho siempre.

3 de febrero de 2019

HOKKU (08/08/2018)



Flota en el aire
el verde colibrí.
Besa la flor.



2 de febrero de 2019

HOKKU (7/08/2018)




Sangran los árboles,
pierden la vida a gotas.
Hojas en charcos.