18 de octubre de 2016

Casilla de salida

Entré en la luz y al final del túnel encontré una bifurcación; afortunadamente había una señal indicándome hacia donde llevaban cada uno de aquellos caminos. Elegí el del infierno, “mucho más divertido” me dije y volví a nacer, reencarnándome en mí mismo.

7 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias, Alfred.
      Te ries porque... ya sabes el camino que no hay que elegir, no?
      Gracias

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  2. Volver a empezar otra vez, qué pereza.
    Buen relato, Luisa.
    Un abrazo

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  3. Y posiblemente para repetir lo mismo, jo
    Gracias, Ángel

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  4. Qué ingenio tienes Luisa, me ha encantado!!
    Besicos muchos.

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