-¡Soy un romántico de la vida! –decía sin parar.
Sin embargo ella odiaba aquella frase porque significaba que él no quería entender que ya no le quería, que las flores, los bombones y los regalos la molestaban, que los malos gestos eran que quería quedarse sola, que los dolores de cabeza nacían con sus continuas atenciones absurdas
Decidió entonces ser la amante perfecta, la miel en persona, e interrumpirlo siempre para decirle que le quería apostando fuerte por una inundación persistente de carantoñas.
Ayer recibió un correo electrónico en el que la dejaba. Ella no contestó siquiera.
(microrrelato presentado a la XII Edición del Concurso de Microrrelatos en Bubok y finalista)
!qué grandes son las contradicciones! me encantó.
ResponderEliminarBuen contraste, enhorabuena por la selección como finalista. Besos.
ResponderEliminarMuy buen micro!
ResponderEliminarMerecida selección, Luisa.
Enhorabuena!!!!
Estupenda táctica, y muy buen micro. Enhorabuena
ResponderEliminarBesos
Sibilina ella y sibilino él. No sé por qué se separan.
ResponderEliminarAbrazos,
P
Sibilino él? Quizás, no lo había pensado.
ResponderEliminarPero, si es así, demasiado iguales para continuar juntos, ¿no crees, P.?
Gracias a todos y un beso fuerte.
Jejeje, me gustó, Luisa! Una visión muy acertada de la naturaleza humana.
ResponderEliminarAbrazos.
Muy bueno Luisa!
ResponderEliminarSaludos!
Muy buena estrategia. Mi enhorabuena, Luisa.
ResponderEliminarBesos a pares.
Dulce y empalagoso micro, Luisa. Me ha gustado
ResponderEliminarEstupendo micro.
ResponderEliminarEn la realidad, ella lamentaría el abandono.
Besos.