15 de septiembre de 2017

Ojos que no ven

—No puedo creerte —me dijo—, estas arrugas que me muestras no son verdad.
            Yo, desde el fondo del espejo, veo la eternidad que no cesa de crecer entre su mirada y la mía. No soy yo quien entrega los reflejos con retraso; es él quién, incapaz de asumirlos, lleva años demorándolos.

3 comentarios:

  1. Ante el espejo no hay engaños posibles, por más que nos empeñemos.
    Besicos muchos

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  2. Nadie acepta su propia verdad, la decadencia.
    Besos.

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