Está algo nervioso, siempre dijo no
creer en adivinos pero allí está, en una sórdida barraca de feria esperando a
que la pitonisa haga acto de presencia.
Sobre
la mesa está LA BOLA DE CRISTAL e intenta no mirarla porque tiene miedo de lo
que puede haber dentro de ella. Y lo cierto es que hace muy bien en temerla,
dentro no hay absolutamente nada y eso es lo que habrá en su vida.
Afortunadamente
la pitonisa le contará algunas historias que bien puede cumplirse, como hace
con todos, y él tardará muchos años en comprender la incontestable verdad:
tanto la bola como su vida estaban y están perfectamente vacías.
(microrrelato escrito celebrar el
décimo cumpleaños de Esta noche te
cuento
y que responde a la propuesta que se encontrará en este enlace)