26 de marzo de 2015

El pescador

No tuvo suerte aquella noche.
Se había propuesto salir a pescar el esqueleto de una historia, algo a lo que coserse al costado, con lo que llenar las horas y las páginas, a lo que nutrir; y sólo encontró un título, un autorretrato triste de cómo se sentía, apenas cinco palabras. “El viejo y el mar” había escrito.
Sólo al día siguiente, cuando las volvió a leer encabezando la hoja en blanco que salía de la máquina de escribir, entendió cuán grande era aquello que había pescado y dejó que la historia, como una red, le atrapase.






 (microrrelato seleccionado en el concurso convocado por Artgerust y publicado en el libro “Por quién doblan las campanas, concurso homenaje a Ernest Hemingway”)

10 comentarios:

  1. De vez en cuando, estas tonterías gustan. Mientras el personal gana el wonderland, los ENTC, los ReC,... y todas esas cosas tan importantes y tan raras.

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  2. ¡Enhorabuena, Luisa! Todo un homenaje a Ernest, el gran escritor de grandes libros como El viejo y el mar.

    Por cierto, nada de quejarte, que tú ganas muchos concursos, así el último que me viene la memoria es el de IM.

    Besos.

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  3. Enhorabuena, Luisa. Buen esqueleto el pescado.

    Abrazos marinos.

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  4. Enhorabuena. Buen relato y merecido reconocimiento, aunque no comparta la mecánica de ArtGerust ni de Diversidad Literaria. No en la selección de micros, si no en la forma de editarlos.

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  5. Estoy de acuerdo contigo, Miguel. Evito, esa es la palabra, Diversidad, Letras con Arte; no me digas por qué, que no lo sé, a ArGerust le doy un pase.
    Gracias a todos

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