28 de octubre de 2016

Cambio de foco

Pasado casi un año supo que estaba mucho mejor, que había empezado a asumir su ausencia y que el dolor empezaba a ceder para transformarse en un odio por las malditas gafas de cerca que ya tenía que ponerse a todas horas para descubrir que no tenía ninguna llamada perdida y que él seguía sin escribirle un maldito mensaje.

24 de octubre de 2016

Esencia

Era un buen microrrelato porque leyéndolo, entre líneas, el lector aún podía entrever la profundidad de la novela que el escritor había condensado en él.
           

21 de octubre de 2016

Inversión

Una vez que asumió que yo no iba a hacer nada para que ella se independizase, me dio de lado; por mi parte, me limité a ser testigo atónito y mudo de todos los esfuerzos que realizó para ganar el protagonismo que tanto estaba buscando. Lo cierto es que nunca creí que lo lograría pero hoy, a la vista de los resultados, he de admitir que ha ganado la partida, que ha demostrado tener tesón y constancia y que para mí ya es demasiado tarde.
No ha podido dejarme atrás como quería, pero ha logrado reemplazarme y ser ella quien dirija nuestros pasos; mientras yo, cosida a sus pies, negra y plana, no dejo de arrastrarme a su lado.

18 de octubre de 2016

Casilla de salida

Entré en la luz y al final del túnel encontré una bifurcación; afortunadamente había una señal indicándome hacia donde llevaban cada uno de aquellos caminos. Elegí el del infierno, “mucho más divertido” me dije y volví a nacer, reencarnándome en mí mismo.

14 de octubre de 2016

En blanco

Los bancos que almacenaban la memoria virtual de los millones de habitantes del planeta se colapsaron y borraron parcialmente, o eso nos dijeron.
Las consecuencias fueron devastadoras; y, hasta el día de hoy, nadie ha sido capaz de evaluar el número de registros perdidos; nadie se ha hecho cargo de las vidas eliminadas, trucadas y heridas.
Todas y cada una de las veces que los responsables del planeta han sido interrogados, ellos invariablemente han dicho: “Lo siento, no logro encontrar en mi memoria información alguna sobre la cuestión por la que me preguntan”.

11 de octubre de 2016

Su único dueño

Tras años de peleas y malos tratos, iniciaron los trámites del divorcio. Sin embargo, él no podía creer que ella hubiese dejado de quererle y que aquello fuese el final. Un día, alguien le dijo que había visto a su mujer acompañada de un hombre, sólo eso; y él salió corriendo hacia la que había sido su casa, dispuesto a coserle en la piel si era preciso, a punta de navaja, un “Eres mía”.

7 de octubre de 2016

Víctima y verdugo


Se fijó en ella en los pasillos de la universidad y averiguó sin mayores problemas, como tantas otras veces había hecho, su nombre y el número de teléfono de su casa.
Después, como siempre, empezó con las llamadas insistentes o hechas a deshora, unas veces obscenas y otras inundadas de amenazas, en ocasiones simples silencios..., sólo eso y esperar.
Pasados unos meses, pudo comprobar que no se había equivocado, más delgada y con ojeras estaba mucho más atractiva.
Sonrió, pronto lograría que cayese enferma, como lo estaba él.

3 de octubre de 2016

Persistente

Le dije que desapareciera de mi vida y se fue, obediente y mudo. Sin embargo, desde entonces, me le encuentro en todas partes: en la calle, en casa, en la cama, en mis labios, en mis pensamientos; me tropiezo con su ausencia sin parar.
Por eso le llamo insistentemente, para decirle que se vaya y que me deje en paz; pero él, tan idiota como siempre, no lee entre líneas que aún le quiero y repite que no entiende, que él ya se fue, que él no está.

30 de septiembre de 2016

Soles en el ocaso


El microrrelato “Efecto dominó” fue leído por Ana Vidal en el programa radiofónico “Soles en el Ocaso” del pasado 28 de septiembre; en él y hablando de juegos, rodeada por los microrrelatos de Mar González, Raquel Lozano, Javier Ximens, Nievas MA, Modes Lobato Marcos y ella misma.
El enlace al programa es éste y “En pocas palabras” se escucha en torno al minuto 74. 

26 de septiembre de 2016

Vendetta

Harto, escribió un relato sin ningún signo de puntuación.
Se los guardó todos, para usarlos como metralla contra su insignificante musa. 

23 de septiembre de 2016

Dudas y fallas

Madre siempre dijo que dejé de llorar cuando vi la primera hoguera.
Este año prefiero que no diga nada, que esté quieta. Un pestañeo es sí y dos, no.
Aunque quizás me esté equivocando ya que, cuanto más parpadea, más gente quiere indultar al ninot en el que se encuentra.

(microrrelato publicado en Cincuenta palabras)

19 de septiembre de 2016

La meta

Siempre supo que él le ponía los cuernos y también que aquellas mujeres no duraban más de dos días a su lado. Hasta que llegó una que estaba dispuesta a quedarse; y ella, temiendo perderle, sólo supo pedir que, si aquella mujer se obstinaba en permanecer junto a él, únicamente estuviera en un segundo plano.
Pasó el tiempo y cada uno representó el papel que había aceptado en la vida.
Un día llegó hasta sus oídos la noticia de que la otra se había quedado embarazada, algo que podía desequilibrar la balanza, que podía hacer que su hombre la abandonase y pensó: “No pienso perder ahora lo que he tenido durante años”. Y logró quedarse embarazada a tiempo, ganando para sí la carrera hacia el altar y para sus hijos un medio padre.

16 de septiembre de 2016

JJ. OO. del hambre




            Aprovechando un descuido de los agentes, el caco, un gitanillo fibroso muy profesional y competitivo, inició la carrera hacia la puerta de la comisaría que estaba a unos cien metros.
            Si bien no tuvo un buen arranque, ya que no disponía del mejor calzado y tuvo que esquivar un par de sillas antes de poder encarar el pasillo ancho y recto, pronto pareció encontrar el mejor ritmo para conseguir su propósito. Sabía la carrera que tenía que ejecutar, la tenía desde hacía tiempo en mente, y se limitó a hacerla realidad con zancadas amplias y seguras, controlando tanto la respiración como todos y cada uno de sus movimientos.
            Un par de segundos más tarde, sus oponentes se dieron cuenta de que la carrera se había iniciado pero, como no había nadie para declarar nula la salida, se vieron obligados a seguirle.
            Los policías, con un nivel de forma sustancialmente peor, declararon después que había sido una carrera en la que no se habían sentido cómodos y que el caco había alcanzado la calle en poco más o menos diez segundos.

(microrrelato con el que participé en Esta noche te cuento para el tema: cualquier deporte olímpico)

12 de septiembre de 2016

Lotería

En contra de lo que pueda pensarse el diseño de futuros es bastante fácil, basta tener imaginación y un poco de práctica. Lo más difícil es acertar con aquel que la vida se empeñará que empieces a vivir justo mañana por la mañana.

9 de septiembre de 2016

Separaciones que no


Pedrito está contento, porque le encanta el chocolate con picatostes, haga quien lo haga. Adela no lo tiene tan claro, hizo hace poco la comunión y de vez en cuando, aunque le gusten las visitas, se pregunta si debe confesarse. En cuanto a mí, la mayor, soy quien tiene la peor parte; por un lado, he de contestar a las preguntas que me hace madre sobre padre y su nueva vida; por otro, he de lograr que padre inicie esa nueva vida y deje de pensar en su mujer que está, aunque no lo haya admitido todavía, muerta y enterrada.


(microrrelato finalista en el 6º certamen “Picapedreros”, de poesía, guión y microrrelato, os paso el enlace al fallo, y publicado en el blog El Microrrelatista)

7 de septiembre de 2016

Intento

En la semipenumbra del sótano, las manos de Miguel se movían con celeridad y precisión.
Una tras otra, las delicadas piezas de la bomba fueron quedando instaladas en su lugar.
Programó el detonador a distancia, y con mucho cuidado colocó el artefacto en un pequeño bolso.
Rápidamente salió al exterior, y se dirigió al pie de la mayor de las naves grises, que se erigía en medio de un interminable arenal.
Dejó el bolso bajo el oscuro vientre de aquella mole invasora, y se retiró a una distancia prudencial.
Cerró los ojos, se encomendó a todos los santos en los que ya no creía, y apretó el botón.
El sonido de la explosión no fue el mismo al que sus oídos estaban acostumbrados en tantos años de milicia. No hubo un estruendo ensordecedor y, si no fuese por lo dramático de la situación, hubiera jurado que escuchó música.
Lentamente, abrió los ojos y se incorporó para observar.
Cayó de rodillas, con las manos inertes, mientras en sus ojos, desmesuradamente abiertos, se reflejaba aquella escena inverosímil: un gran círculo, alrededor de la nave, se había transformado en el más hermoso jardín que alguien pudiera imaginar.
La mirada de Miguel se quedó prendida en el brillo de las rosas, mientras aquella aterradora convicción le llegaba al centro del alma: “Jamás podremos destruirlos…”.


Autor: Hugo Jesús Mion

5 de septiembre de 2016

Agua amarga, agua dulce

El día que la mayor parte de los hombres salió para la guerra, dejando detrás tierras y familia, empezó a llover a todas horas, por dentro y por fuera. El valle se cubrió de gris y durante algún tiempo no salió un sol tan grande como para teñirlo de luz, ganándose el nombre de Valle del Agua con el que le conocemos ahora.
Después, porque al final todo pasa, la guerra terminó y trajo, aunque parecía imposible, más agua, la lluvia de la emoción por el retorno de algunos sumándose a las lágrimas por las eternas ausencias.
            Sin embargo en el valle, más verde que nunca, como sin querer, ya se iba imponiendo la vida. En la primera primavera un feriante quedó anclado en un charco y olvidó su camino al caer prendado de una de las mozas casaderas; y un año después el mismo hombre, con el nacimiento de su primer hijo, hizo una nube de azúcar tan grande que cubrió el Valle trocando las lágrimas en risas.
            Muchos años han pasado y la historia no se olvida, pero la vida no duele tanto y a veces, entre arroyos, juega.


(microrrelatos escrito para el V Concurso de Microrrelato Leonardo Barriada)

2 de septiembre de 2016

Superextragrande


Fue difícil, no te voy a decir que no; como quizás sepas, murieron algunos de los nuestros durante la cacería. Pero nadie nos engañó, todos sabíamos qué nos estábamos jugando y qué poníamos en juego por volver a casa y llenar la cazuela a la familia. ¡Y lo logramos! Ahora sólo hemos de esperar a que el calamar esté hecho. Tenemos unas ollas rápidas muy buenas pero la espera, con la que no contábamos, de días, nos está poniendo peligrosamente a prueba. 


(microrrelato escrito, hace ya tiempo, para Esta noche te cuento, cuando el tema era “el océano”)

30 de junio de 2016

El tímido reincidente

Desde aquí atrás lo veo todo, las miradas de él, las sonrisas de ella y la piedra redonda para hacer un tiro perfecto. Después el profesor me castigará de nuevo y, aunque sea la sexta vez que a pedradas intento alejar a uno de sus pretendientes, ella seguirá sin mirarme.

(microrrelato publicado en Cincuenta palabras)

29 de junio de 2016

Olvido


Más pronto que tarde el Universo olvidará a ese pequeño planeta lleno de vida, que recorría su órbita jugando.

(¿sabes que estamos escribiendo una novela entre todos?, ¿quieres participar?; descubre cómo)