17 de noviembre de 2014

Cascada

Es un no parar.

Efecto rebote

Volvió y fue peor.

Su dieta

Eliminó algunos kilos: yo.

Romeo y Julieta

¿Capuletos y Montescos?, ¿juntos?

Escritor

Oye voces, eso cuenta.

Sangre

Salsa en nuestra relación.

Termitas

Las palabras que leí.

Ladrón

Me dejaste un vacío.

Para olvidar

El tiempo es espacio.

Asesino

Mi derecha es siniestra.

Inolvidable

Tu recuerdo echó raíces.

13 de noviembre de 2014

La Esfera Cultural



          Ya voy volviendo. Poco a poco retomo los temas pendientes y, antes de volver a iniciar la marcha, las buenas noticias, los agradecimientos y el cumpleaños de este blog que ya está próximo.
Con retraso, con mucho más retraso del que hubiese preferido, doy las gracias a La Esfera Cultural por mencionar y hablar de este lugar el pasado 17 de octubre, por ser hacer de este blog “el blog de los viernes”.


           Gracias. Como les dije en su momento, un honor y una suerte.

8 de octubre de 2014

Micronovela: “Una vida esdrújula”

El pasado 27 de agosto de 2013 en el blog Palabras, fotos, días publiqué un microrrelato titulado “Crónico” y ha sido a partir de él, de acento en acento, como ha surgido la micronovela “Una vida esdrújula”.
Permitidme ahora deciros como podéis leerla.
Pinchando en la imagen que tenéis debajo, accederéis a un texto, el microrrelato “Crónico” que os he mencionado antes; leedlo del tirón, sin entrar en los enlaces, y después empezad de nuevo, pinchando en todos y cada uno de ellos.

(Importante: los enlaces siempre parten de una sola palabra de modo que, “modélico católico” son dos enlaces distintos, dos capítulos de la historia, aun cuando a simple vista parezcan sólo uno.)   

http://unavidaesdrujula.neocities.org/Unavidaesdrujula.html

6 de octubre de 2014

Calabazas


 Me lo había repetido muchas veces. “Dependiendo del color que tengan los sueños, así se teñirán durante la noche las sábanas y se vivirán los días”.
El naranja, me confirmó aquella mañana, es estimulante, manifiesta audacia y deseos de aventura; y sólo por eso y por ser ella, la seguí. Sin embargo, aunque saltamos juntos por la ventana, a ella la vi elevarse hacia el amanecer mientras yo simplemente caía sobre un puesto de verdura.

(microrrelato escrito a partir de la imagen)

3 de octubre de 2014

El explorador

A machetazo limpio se abrió paso en ese bosque tan extraño. Consultó la brújula y dijo: “Creo que estoy avanzando por el Quijote, según el mapa debo de andar por el capítulo XVI, dentro de la tercera parte, hacia el quinto párrafo y en dirección sur”, elevó la vista, intentó abarcar la multitud de hojas que conformaban aquel aún extraño pero sugerente paisaje y añadió, “la biblioteca, no creo que nadie en la clase haya llegado tan lejos”.

1 de octubre de 2014

Verdugos

A la horca fuerzan.

29 de septiembre de 2014

Verdes

Eran abuela, madre, hija y tía o, quizás cuatro amigas, no es importante.
Desde el interior de la casa veían pasar la vida, asistían a los paseos y a las carreras, a las zancadas y a los pequeños atascos, a los asaltos y a las cazas. Con el corazón en un puño esperaban y deseaban a un tiempo: internarse en la acción y permanecer al margen.
Sin embargo para ellas, las fichas verdes del parchís, como a nosotros nos pasa, la suerte no atiende a razones, oraciones o ruegos. El azar depende solo y exclusivamente de la cara por la que el dado caiga.
Más concretamente en su caso y como viene siendo costumbre, han de entrar en acción en cuanto sale un cinco. Mientras que nosotros, dueños de las manos que mueven sus dados, el comienzo de la partida se produce al nacimiento si bien en algunos casos el inicio de la vida puede llegar a retrasarse durante años.

26 de septiembre de 2014

Subirse al carro

Entró en casa, oyó ruidos en el dormitorio y empezó a pensar que sus sospechas eran ciertas. Ya en la puerta de la habitación, descubrió al marido de su mejor amiga, la misma que yacía en la cama desnuda e inerte junto al que era su marido también muerto y con un tiro en la cabeza. Se quedó mirándolo en silencio, admirando el cuidado con el que ya estaba limpiando huellas; intercambiaron una mirada de complicidad, repasaron juntos la escena, se despidieron, le dio las gracias junto a la puerta del ascensor y, hasta que no hubo salido del inmueble, ella no volvió a la casa para llamar, entre lágrimas y sollozos entrecortados, perfectamente histérica, a la policía.

24 de septiembre de 2014

Viento

Mi sombrero voló.
Subimos juntos.

22 de septiembre de 2014

Aislado

Le llevó algún tiempo comprender que aquellos barrotes que, en un principio tanto le hirieron, servían para alejarle del opresivo ambiente en el que había vivido al tiempo que dejaban el espacio necesario para que sus ideas, sus propias ideas, le liberasen.