23 de mayo de 2016

Encuentro espacial

En nuestra historia los viajes en el tiempo fueron antes.
Con ellos le conocí siendo un bebe tranquilo; pero después fueron llegaron a mis retinas otras imágenes: aquella tarde de pantalones cortos, un balón y sonrisas, el cumpleaños con las velas recién apagadas y un deseo por cumplir, el posado junto al castillo de arena con su hermano pequeño, negros ambos, el primer traje para asistir a la boda de una prima, el estirón, el universitario de pelo largo, la comida que con que celebró su primer empleo…
Y todos estos viajes, saltando de un año a otro en un segundo, fueron dirigidos por el dedo índice de la mano derecha de la tía Emilia, una prima lejana de mi madre que me había visto obligada a visitar, que había insistido en mostrarme algunos álbumes de fotos familiares.
Después llegó el sonido inequívoco de la puerta de la casa, de unos pasos que se acercan, hasta que él apareció en el presente, momento en que yo inicié uno de los más importantes viajes en el espacio que he hecho en mi vida, un viaje corto, tripulado, consciente y deseado, tras el cual extendí mi mano y me presenté.

(microrrelato escrito para Esta noche te cuento, tema: “un viaje al espacio”)

3 comentarios:

  1. He buscado muchas veces escribir un microrrelato como este; algo que tenga que ver con el paso del tiempo. Tu historia, Luisa, se acerca a lo que busco.

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  2. Es muy bonito este viaje fuera de lo que se conoce como normal. Espero que tengas mucha suerte.
    Besicos muchos.

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