28 de mayo de 2014

Brevedades para camisetas (2)

A falta de besos con que cubrirme, cogí esta camiseta.
Siempre puedes quitármela.

26 de mayo de 2014

Brevedades para camisetas (1)

Debajo te esperan el corazón y la piel.

23 de mayo de 2014

Crónica de la IV Microquedada Microrelatista









          Evidentemente cada uno tenemos nuestra propia crónica de la Microquedada pero hay una, la oficial, de lo que me hago eco ahora: la que ha aparecido en la Internacional Microcuentista.

22 de mayo de 2014

Huida a la desesperada

microrrelato tuneado de Gloria Arcos Lado
Saldrían esa noche desde lo más profundo de la mina donde estaban retenidos, para intentar llegar hasta el pueblo más cercano.
Debían huir durante el cambio de guardia. Tal vez así lograran escapar de sus secuestradores, sobre todo ahora que sabían que su destino era acabar sepuntados a 750 metros bajo tierra.
            Sus raptores sabían que esa era la única manera de evitar que saliera a la luz lo que de verdad estaban haciendo aquellos militares… preparar a los campesinos para que provocaran nuevos incidentes con el país vecino, y con ello una guerra.
Así conseguiría el gobierno quedarse con la propiedad de aquellas minas de valor incalculable, con la excusa de que estaban protegiendo la propiedad de todos.

21 de mayo de 2014

Una grulla



            Jamás fui amante de las artes plásticas, siempre preferí la literatura. Tampoco el deporte o la gimnasia formaban parte de mis aficiones, si bien nunca dejé de poder tocarme las puntas de los pies sin problemas. Por eso, creo que comprenderán, que el día que la pequeña posó sus ojos en mí no fue el mejor de mi vida; desde entonces y hasta ahora, he sido víctima de las más extrañas manipulaciones y maniobras, he tenido que asumir que nunca sería escrito y que nadie me leería; pero hoy, que me miro en el espejo y no logro ver en mí el simple papel blanco que era, que parecen haber terminado las siempre dolorosas y extenuantes sesiones de papiroflexia, he de admitir que la grulla en que me ha convertido es absolutamente delicada y hermosa.

(micro tuneado que llevé a IV Microquedada de Microrrelatistas, acompañado por una grulla no tan bonita como la de la foto pero sí un poco más mía, que acabó en manos de Carlos Quilez)

19 de mayo de 2014

En otra piel

Se despertó en mitad de la noche e inmediatamente algunos negros pensamientos empezaron a acosarle. Antes de que se diera cuenta estaba pensando en que odiaba su trabajo y no soportaba a su mujer, en que nunca tendría que haber comprado esta casa o en que ya se estaba haciendo viejo.
La oscuridad se tornó opresiva, empezó a sudar profusamente y con un impulso desesperado llegó al cuarto de baño que había junto a la habitación. Se lavó la cara y, al mirarse en el espejo, vio el rostro de su vecino del cuarto.
Vaya, pensó, una vez más me he vuelto a despertar equivocado.
Volvió a la cama para dormirse de nuevo, el único modo que conocía para regresar cuando antes al organismo correcto, pero tenía miedo, mucho miedo: con el tiempo había comprobado que cada vez tardaba más en salir del otro lado.

15 de mayo de 2014

Brotes verdes


“La pasada Semana Santa RENFE registró los cuatro días con más viajeros de la historia del AVE y de la Larga Distancia.”
“España se financia más y mejor.”
“El país recibió en el primer trimestre 10,1 millones de turistas, más que en el mismo periodo del año anterior.”
“Se han constituido en lo que va de año 27 441 sociedades mercantiles nuevas.”
En cuanto a los Gómez, vecinos de Barbate sin televisor, dinero o trabajo y a todos los efectos ajenos a todo, dejaron por un día el menú de patatas y lo sustituyeron por un plato de brotes verdes que llamaron pomposamente verdura.

13 de mayo de 2014

Hoy en la IM

Pincha en la imagen.

http://revistamicrorrelatos.blogspot.com.es/2014/05/ruleta-rusa.html

12 de mayo de 2014

Verde

Ninguna de las cabezas que pasaban bajo él lo miraban más allá de un segundo.
El sentimiento de poder que había sentido los primeros días hacía tiempo que le había abandonado y además había descubierto, con desagrado y decepción, que carecía de intimidad, que el lugar en el que trabajaba y vivía era pequeño y estéril y que en él debería hacer frente completamente solo a las inclemencias del tiempo. Incluso, cuando quiso conocer a su compañero, aquél con que se turnaba, éste lo ignoró.
Era una mezcla difícil de asumir, una sensación única de saberse a la vez importante e ignorado, una necesidad apremiante de huir y de quedarse congelado en mitad de un paso. Su vecino, su esquivo compañero de trabajo, parecía en cambio ser opuesto a él, capaz de permanecer en cualquier circunstancia quieto, vigilante, tranquilo y equilibrado. 
Se ponía verde de envidia sólo de pensarlo. Una y otra vez.
Un día descubrió a un niño y a su madre al otro lado de la calle, observándole, señalándole con el dedo, hablando de su trabajo, de su significado; pero al día siguiente el mismo pequeño, en cuanto lo vio iluminando el semáforo, bajó los ojos y, como todos, se fue.

9 de mayo de 2014

La promesa

Llueve mansamente y sin parar, llueve sin ganas pero con una infinita paciencia, como toda la vida, como es mejor para el campo añadiría él, elevando la voz para hacer ver a todos los presentes su constante preocupación por el bienestar de la familia.
Llueve mansamente y sin parar, llueve sin ganas pero con una infinita paciencia, como toda la vida desde que vivo con él; aunque luzca el sol y la cosecha sea buena, llueven dentro y fuera golpes e insultos de forma constante e injusta, mientras me pide que baje la voz y agache la cabeza.
Llueve, cariño, pero tú no te preocupes, yo haré que para ti salga el sol. Le diré que has nacido muerto y te sacaré desde esta casa a escondidas, antes de que arrecie la tormenta, quizás la última.
Y lloverá, mi niño, también para ti lloverá, pero yo lograré que sea de otra manera. Te prometo que voy a ser paraguas, foso y barrera, que nada podrán conmigo ni los golpes ni las lágrimas ni la vida. 

(microrrelato presentado al Concurso convocado por la Fundación Camilo José Cela)

7 de mayo de 2014

Adivina

Atisbó desde el fondo del pasillo el salón en el que ella cosía como todas las tardes. Parecía un buen momento para hablarle y convencerla pero, aún así, repasó su arsenal de palabras y argumentos, repitió del tirón el pequeño discurso que había preparado y se pudo recto, todo lo largo que era.
Cuando sus pasos rozaron la alfombra, ella elevó la cabeza y le sonrió; quizás porque viéndolo ya sabía de la batalla que se libraba en su interior. Esperó, pero él no abrió la boca y sobre sus cabezas empezó a crecer una burbuja llena de muchas cosas: esperanzas, miedos, deseos y cautelas.
Justo cuando él sintió que se estaba quedando completamente vacío, ella dijo como si tal cosa:
-Hoy ya no has tenido fiebre, ¿por qué no sales al parque a jugar con tus amigos? Cuando vean lo que has crecido, alucinarán.

5 de mayo de 2014

Consunción

            Apoyado en una de las paredes blancas de la habitación vacía, hay un hombre sentado, con un rostro inexpresivo y serio, triste. Mira al infinito que hay frente a sí,  mientras respira con calma y se concentra en apartar el dolor de su mente. Pestañea.
            Pasan las horas, la posición comienza a ser incómoda y siente un extraño placer al desentumecer los músculos. Cada vez aguanta más tiempo quieto; sin embargo el amor y el odio, ajenos a todo, siguen estando ahí, inalterados, perennes.
            Y mientras el cuerpo vuelve a inmovilizarse, más pequeño; la tormenta interna arrecia, continúa y le vence. Le gustaría sentir una lágrima en la mejilla, pero descubre un día más que no puede.

2 de mayo de 2014

Invictos

Eligieron el lugar más alto de la comarca. Construyeron en él un castillo con una torre del homenaje y un patio de armas. Al edificio lo rodearon de una muralla. Alrededor cavaron un foso y lo llenaron de agua. Levantaron el puente levadizo, bajaron el rastrillo y se sintieron a salvo.
Después los soldados, un turno tras otro, comenzaron a vigilar desde las almenas todos los movimientos que se producían en el valle. Fue así como vieron, de primera mano, a las tropas enemigas acercándose desde un lado del horizonte para después alejarse por el lado contrarío, no sin antes alcanzar la posición de la fortificación y pasarla de largo.

Imagen de la que nació el microrrelato


(microrrelato enviado al portal literario Mundo Palabras y que forma partedel "Libro Mp de microrrelatos del trimestre octubre-diciembre del 2013”)

 


30 de abril de 2014

Sangre en las venas

El hombre, que había sido de acero y tenía ya el pelo del color de la plata, sonrió al sentirse maleable y dúctil bajo el peso de la mirada de la muchacha, tan azul.

28 de abril de 2014

Terrorismo inspirador

Me sobresalté al oír un golpe y algo así como un siseo en el salón. Tras unos instantes de indecisión, con un cuchillo en la mano y más miedo que vergüenza, me dirigí hacia la habitación contigua intentado no hacer ruido. Encontré, como me venía ocurriendo desde hacía algunos días, un libro a un metro de distancia de la librería en la que debía estar, abierto, con las páginas en blanco y muerto, sin lugar a dudas; pero esta vez, mirando con atención, creí ver a algunos personajes huir hacía los rodapiés acarreando párrafos enteros de texto.
No puedo confirmar quien está detrás de estos incidentes, no tengo pruebas, pero algo me dice que las responsables son mis musas, a las que he amenazado por no ser ni diosas ni inspiradoras, por estar desde hace meses mudas.

25 de abril de 2014

El fin

Eones después volvió la vista hacia su creación y se disgustó profundamente. Decidió entonces invertir el proceso: terminó con todos los animales existentes en la faz de la tierra, incluido el hombre, el más culpable y dañino de todos; después, sin pausa, siguió con los peces y las aves; a continuación acabó con las plantas, el Sol y la Luna; destruyó la diferencia entre el cielo y el mar, mezcló la luz y las tinieblas.
Tardó apenas seis segundos, tras los cuales volvió a descansar haciéndose el  propósito de no volver a crear nada nunca.

23 de abril de 2014

Tu muro

El local era pequeño. El evento, nuestra cita. Tras algunos toqueteos en mi móvil y ver crecer los me gustas de nosotros como pareja, te miré para sonreírte pero tú también escribías.
Pasadas tres horas, te fuiste, sin mirarme siquiera.

21 de abril de 2014

Horticultura zombi

Cuando vi el cementerio pensé que tener un huerto sería una buena idea. Sin embargo, pasado el tiempo, he de admitir que no tengo la buena mano que me gustaría, por algún motivo que desconozco los nutritivos vivos no crecen de esos esquejes de muertos que hundo en la tierra.

18 de abril de 2014

Un roto para un descosido

Al otro lado del mostrador estaban los clientes y… ella.
-¿Qué desean, señoritas? –dijo en un susurro que apenas superó el cuello de la camisa.
-Anda que no habla raro este tío. Señoritas, dice, parece de otra época –dijo ella mirando a su amiga.
Él pestañeó sorprendido, era la primera vez que la oía.
-¿Desean algo? –repitió.
-Pues claro, no vamos a venir aquí sólo para verte la jeta, ¿no crees?
No, ella no era como había imaginado.
-Queremos un cartón de Malboro.
-Tengo que sacarlo del almacén, esperen un momento, por favor.
-Tengo prisa, ¿sabes?
Cuando volvió, nervioso y feliz, el precio en sus labios sólo llegó a ser un gemido incomprensible.
-¿Se puede saber qué cojones dices?
Justo la frase que su madre le había dicho toda la vida, la que tanto había echado de menos desde que muriera. Sintiéndose como en casa, sonrió.
-¿Puede saberse de qué te ríes ahora?
Efectivamente era ella. Ahora sólo tenía que convencerla de que él era la persona ideal para tener al lado, para despreciar e insultar toda la vida.
Agachó la cabeza y empezó a lloriquear.
Ella no daba crédito.
-Cómo mola este idiota. Es la primera vez que veo a un tío como éste. Es cojonudo, ¿no crees?
Aquellas palabras eran como un bálsamo, pura miel. ¿Podría acaso soñar con que alguien le proporcionase los castigos físicos que su madre le infringía?
Ella pagó e hizo ademán de irse. Él impidió que se fuera. Ella le cruzó la cara y él, por primera vez, dijo alto y claro:
-Hazlo otra vez.
-¿Es que acaso te gusta? –respondió ella clavándole las uñas, mirándolo por primera vez, entre incrédula y divertida.

16 de abril de 2014

La preocupación

El reflejo sabe demasiadas cosas de la familia. Tiene abiertas de forma permanente ventanas a la realidad en los cuartos de baño, en los armarios de los dormitorios y en la entrada de la casa; es así como ha logrado unir las piezas de esa historia que le ocultan a su dueño.
            Durante un tiempo el reflejo piensa en cómo contarle lo que está pasando, en cómo darle las malas noticias, pero al final descubre que lo único que puede hacer es  seguir reproduciendo los movimientos, tan puntual y exactamente como ha hecho siempre.
            Mientras el hombre, ajeno a todo, se acerca al espejo y cree descubrir algunas nuevas arrugas.