9 de diciembre de 2019

Equivocada

Siempre supo de él lo esencial, que estaba casado y que era un peligroso traficante. Además estaban aquellas palabras que él repetía de vez en cuando: “Pon los medios para no quedarte embarazada, ya tengo mujer e hijos. No es eso lo que busco en ti”.
Hoy, al abrir la puerta de la casa y ver a aquellos hombres, supo que él no había mentido, comprendió que iba a perder la vida que llevaba en las entrañas. Pero volvió a errar, no tardó mucho en descubrir que aquellos matones no tenían bastante con solo una vida.

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