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14 de junio de 2013

Vacaciones escolares

Es posible que creas que las secciones “Palabros” y “Diccionario” de este blog se hacen como por arte de birlibirloque. También cabe la posibilidad de que te chines con ellas. O, por qué no, quizás viernes tras viernes hayas tenido ganas de hacerme el rendibú. En realidad, da igual, la decisión ya ha sido tomada: la profesora que las alimenta va a tomarse un descanso antes de que las palabras empiecen a formar un batiburrillo en su cabeza.
¿Hasta cuando? Excelente pregunta.

7 de junio de 2013

Problemas con las matemáticas

Desde que habían montado en el barco, él había estado arregomitando como una mala bestia. Para cuando las nauseas cesaron, agotado, se iba aceporrando sin remedio por las esquinas. Las pocas veces que había querido salir a cubierta para decirle que la quería, ella estaba gastándose el dinero jugando al chinchorro y a la ruleta. Tras dejar Grecia, la última escala del viaje, ella se fue a cenar con el capitán, según le explicó, sólo para hacer una ñapa a su maltrecha situación económica.
Ahora, tres meses después, le había dicho que estaba de tres meses y a él, por más que repasaba, no le salían las cuentas.

31 de mayo de 2013

Chinarse

           Agobiarse, aburrirse, amargarse. / A modo de protesta y para lograr unos objetivos, rajarse la carne con un objeto cortante pudiendo llegarse a cortarse las venas, aunque no es preciso.  / En lenguaje choni, mosquearse, enfadarse.
            He aquí una palabra mucho más extendida y con más acepciones de las que yo hubiese podido imaginar. Cabe la posibilidad de que tú, como yo, no la conocieses o no la hayas oído nunca; pero con esta entrada vamos a llenar ese vacío: tenemos sus definiciones y, quién da más, un lugar en el que nos enseñan a conjugar el verbo, esta página, aunque hay otras.
            Ejemplo: “Me está chinando tanto mi madre con los estudios y las notas, que estoy por chinarme las venas con el cuchillo del pan”. / “No te chines con el Jonathan, que lo está pasando mu mal con lo de la Jesy”.

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24 de mayo de 2013

Chinchorro

Juego de naipes en el que cada jugador debe agrupar sus siete cartas en tríos, cuartetos o escaleras; de modo que se habla de “hacer chinchorro” cuando se logra hacer una escalera con siete cartas del mismo palo. Chinchón.
Este significado de la palabra chinchorro no aparece en el Diccionario pero, por una vez y sin que sirva de precedente, voy a perdonar (sólo en parte) la omisión; y es que he visto cómo, en cuestión de juegos, nombres de juegos y reglas de los mismos, pueden producirse importantes variaciones incluso de familia a familia.
En cambio chinchón sí aparece, con esa acepción y con otra mucho más común: “bulto o hinchazón que sale en la cabeza como consecuencia de un golpe”.
Así pues hay que tener cuidado en una cosa. No es lo mismo “hacer chinchorro o chinchón” que “hacerse un chinchón”, lo primero puede generar cierta satisfacción y lo último sólo lo hará en el caso de que se sea masoquista.
Ah, y para encontrar la información más completa en relación con esta palabra, incluida la acepción de juego de la que yo hablo, sólo hay que irse a la Wikipedia, que a veces parece estar en todo.
Ejemplo: “¿Qué cómo me he hecho el chinchón? La culpa es de Paco y su mal perder, me arreó cuando le gané al chinchón, una partida de chinchorro en el que me quedé con no pocas perras suyas”.

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17 de mayo de 2013

Manual de instrucciones

No sea cagaprisas, por favor, y lea el folleto que tiene en sus manos.
El aparato que ha adquirido no es un testel, menos aún para alguien con una miaja de inteligencia; y si no tiene cuidado y no sigue las instrucciones, se arriesga a descuajeringarlo, a escogorciarlo incluso; de modo que lea, por favor, lea. Ni usted ni yo queremos arriesgarnos a que se haga un carajal con los diferentes usos y utilidades que tienen sus piezas.
El chisme que tiene en sus manos no funciona por arte de birlibirloque, hay que hacer que carrule, hay que tratarle abonico y ahora, con los tiempos que corren, hay que hacer que condure. Nada más y nada menos.
Le digo, eso sí, antes de nada, que si deja de petar por su culpa, porque no ha querido leer estas letras, no valdrá para nada que se emperejile en que yo le haga una ñapa de cualquier manera. No. Le adelanto que en ese caso la compañía que represento, y yo mismo, le mandaremos sin dilación a la mierda.

10 de mayo de 2013

Noticias rosas


Primero dijo que le refanfinflaba, que yo era un cagaprisas; pero no mucho después, se dio cuenta de que la ceremonia de los Oscar’s estaba a la vuelta de la esquina. Empezó con que quería petarlo, con que llevaría un síguemepollo de antología; yo, por mi parte, le dije un par de veces que se iba a quedar como un chupitel, que quizás se estaba pasando un poco, que una miaja de tela no era un vestido y que no lo iba a ser nunca, que con esos tacones se iba a esmorroñar en la alfombra roja, que no era cuestión de llamar la atención sólo por ir corita.
Al final, como todos habéis podido ver, no ha venido; la he dejado arregomitando en casa, vencida por un corte de digestión provocado por una simple corriente de aire, sí, tan inevitable como inoportuna.

3 de mayo de 2013

Cagaprisas

Persona impaciente e inquieta, que actúa demasiado rápido y hace todo corriendo. Persona ansiosa que siempre tiene prisa o que mete prisa a los demás.
No hay que añadir mucho más esta vez: la definición habla por sí misma, la palabra es suficientemente gráfica. Sólo aclarar un pequeño detalle: la misma palabra, invariable, se usa para el singular y el plural.
Ejemplo: “No seáis cagaprisas y sentaros, tenemos tiempo de sobra”.

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26 de abril de 2013

Carrular

            Funcionar algo correctamente, estar es estado operativo.
           Dicen que esta palabra deriva de “carro”, en el sentido de que éste se mueve o anda bien; pero lo verdaderamente sorprendente es que es tan poco lo que se sabe de ella que Google, en cuanto te despistas un poco, intenta salirse por la tangente y te explica qué es currelar o carrulla antes de poder darte una respuesta mínimamente decente.
            Ah, y ya que estamos, “carrulo” allá por Galicia es un ave o el cogote.
            Ejemplo: “Esto no carrula, los recortes no están funcionando”.

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19 de abril de 2013

MASH, hospital de campaña

-Acércame el… chisme ése, ¿cómo se llama?
La enfermera bajó la cabeza y recorrió con la mirada el escaso instrumental.
-Si, hombre, ése que es como un pichurro.
Ella pestañeó y esperó con calma. ¿Qué podía hacer?
-Le voy a hacer una ñapa que… lo voy a petar.
-¿Y con ese batiburrillo, qué piensas hacer? –preguntó el ayudante.
-¿Un nudo marinero?
-Una lazada, quedaría mejor, ¿no?
-Es una opción. Quizás, si conseguimos que deje de arregomitar y de quejarse, podamos hacerle una lazada como Dios manda.
-Hubiese estado bien tener algo más de anestesia.
-Sí, claro. No pides nada tú. Pásame la grapadora, guapa; y tú, soldado, mantén la respiración e intenta no moverte. No te va a doler casi nada. Cosa de un momento.

12 de abril de 2013

El exorcista

                Entró en la habitación, repitiendo sin cesar: “Me refanfinfla lo que pase, me refanfinfla lo que vea, me… ”.
 La niña era, como le habían comentado, perfectamente asquerosa: le escullaban las narices, arregomitaba sin cesar, y amenazaba con escupir a todo aquel que se le acercase.
 Él se mostró impasible, frío como un chupitel.
            -¡Hazme el rendibú! –gritó la pequeña con voz de machote-. No te hagas el valiente, todos sabemos que eres un moñas.
            -No vas a conseguir nada embriscándome –contestó-, que lo sepas. No te servirá de nada que te emperejiles en ello, que continúes descuajeringándolo todo o que montes un pifostio por lo que sea.
              Y a continuación, como por arte de birlibirloque, se retrepó en una silla y se  aceporró en ella.
               El Diablo no había visto nunca nada igual, nunca se había sentido tan poca cosa. 
             Veinticuatro horas después la niña dormía como una bendita y el Maligno había huido con el rabo entre las piernas.

5 de abril de 2013

Arregomitar

Arrojar violentamente por la boca lo contenido en el estómago. Vomitar.
Independientemente de lo que significa, me encanta la sonoridad de esta palabra, ese empezar por un “arre-“, absolutamente genial; seguido de “-go-”, con la misma pronunciación de la “g” que se hace en la palabra “chiguito”, un poco gutural.
Vomitar será más fino, no digo que no, pero arregomitar… arregomitar es perfecto para exagerar, con un punto entre simpático y festivo y asqueroso, mientras se va de una consonante a la otra.
Ejemplo: “Recuerdo aquella borrachera infame, arregomité todo lo arregomitable y, al día siguiente, no me acordaba de nada”.

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29 de marzo de 2013

Escuajeringarse, descuajeringarse

Estropear o desarmar algo, destruirlo, desarmarlo en las partes que lo constituyen. Partirse, romperse, estropearse.
Sin embargo en la RAE, con el mismo significado, se encuentra descuajaringar. No obstante, yo prefiero las palabras que acabáis de leer; y para convenceros y apuntarme un tanto, voy a usar el propio diccionario. Si buscas en él: jaringar, la raíz del verbo que el mismo diccionario propone, éste te envía directamente a: jeringar, la raíz de las palabras que yo propongo; o dicho de otro modo, las palabras que propongo yo tienen como base la raíz que el propio diccionario defiende. No puede estar más claro.
Ejemplo: “Los ladrones no sólo se limitaron a entrar en la casa, lo descuajeringaron todo sin contemplaciones”.    

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22 de marzo de 2013

Chisme / Pichurro

Palabras comodín que sirven para designar a cualquier objeto cuyo nombre no se conoce o no se recuerda.
¿Y que dice la RAE? Chisme dice que es una noticia verdadera o falsa, un comentario; o una baratija o un trasto pequeño. Y en cuanto a pichurro, permanece muda, razón por la cual yo me extiendo un poco más, porque se sabe menos.
Encuentro, investigando un poco, que en el Diccionario de Americanismos un pichurro es un niño, supongo que por esto a veces se usa para llamar a un hombre de forma cariñosa. Descubro, con sorpresa, que Pichurro debe de ser como Pepe a Jose, pero no he averiguado a qué nombre propio adjudicárselo. Y también que, para algunos, es una unidad monetaria, dinero.
Ah, y una cosa más. Para mí, pichurro es un chisme y, con frecuencia, un chisme con forma más o menos alargada. Quizás a causa de ese “pi-“ de inicio. No acabo de saberlo.
Ejemplo: “Estoy harta de tantos chismes en la tele, pásame el pichurro ése y cambio de cadena”.

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15 de marzo de 2013

Conejillo

Justo después de frotar el polvo de esa lámpara que no sabía cómo había llegado hasta allí, oí un ¡puf! y apareció un personajillo, como por arte de birlibirloque.
-Soy un genio y, por cucarme, te concederé un deseo.
-Pero, ¿no eran tres?
-Ése es el precio estándar por “liberar” genios; tú, en cambio, me vas a dar trabajo, ¿verdad, guapa?
Confieso que el muy usmia me calló mal.
-¿Uno? Pues me va a ser difícil saber qué pedirte.
-A mí eso me la refanfinfla, como si no me pides nada.
Se me ocurrió una maldad, una pequeña, y pensé: ¿qué perdía?, ¿un deseo?, ¿nada más?
-Quiero que pases la tarde conmigo.
-¿Yo?
-Sí, claro, ¿ves a alguien más?
-Es un deseo extraño, pero no te lo puedo negar.
Y así, hasta que llegó la noche y sin pedirle nada: le metí corito en el frigorífico e hice lo posible por convertirle en un chupitel, puede que le amenazase un poco con desmocharle como un ajo, o quizás me emperejilé en que se escolingase por el filo de una navaja, huy, no sé; eso sí, cuando nos fuimos a dormir, él y yo habíamos aprendido algunas cosas: que yo era más grande, que él no era muy genio y que era, además, un poco moñas.

8 de marzo de 2013

Mochar / Amochar

Dar golpes con la cabeza (mocha). Agachar la cabeza. Cortar, desmochar. Varear los árboles de fruto seco para así recoger la cosecha.
He aquí una palabra que me ha sorprendido, con mucha más miga de la que yo suponía. Es posible que todo empiece con la palabra “mocha”, que está en el diccionario, que desconocía y que significa muchas cosas, entre las cuales: cabeza humana y reverencia que se hace bajando la cabeza. Sin embargo, las palabras “mochar” y “amochar”, que vienen a ser lo mismo, se usan más con los animales que con los hombres. Curioso, ¿no? En cuanto a las últimas definiciones y me refiero a: cortar, desmochar (¿descabezar?) y varear son cosas que han ido saliendo sobre la marcha, en la investigación de campo y de pacotilla que hago, una información que no hay por qué perder ahora que la he encontrado ¿no creéis?
Ejemplo: “La vaquilla iba a amocharle, pero él se dio la vuelta y empezó a torearla. Lo hizo tan bien que, cuando salió del ruedo, le hice una mocha”.

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1 de marzo de 2013

Sangre en la venas

No hay nada que nos guste más que la Pili. Sentados en nuestros sillones,  sintiéndonos como auténticos testeles la mayor parte del día, disfrutamos viéndola moverse por la residencia, agitando el aire y recordándonos que una vez fuimos hombres. Sólo ella sabe tratarnos abonico y hacernos el rendibú, sólo ella nos piropea mientras nos cuca un ojo; babeamos, nos escullan las narices, es cierto, pero ella sigue pendiente de nosotros y no deja de sonreír. Hoy, por ejemplo, a petición nuestra, limpiará otra vez las lámparas. Supongo que, como siempre, el Manolo se ofrecerá para sujetarle la escalera, el Cefe se argayará todo lo que pueda en el sofá para tener mejor ángulo de visión y el Corto volverá a beneficiarse de no ser más alto que un chiguito cualquiera; yo, por mi parte, voy a probar una nueva táctica, me he levantado cojeando y voy a esperar a que empiece la limpieza para jugar con mi bastón.

22 de febrero de 2013

Refanfinflar


Traer sin cuidado. No importar en absoluto.
He aquí una palabra estupenda, rítmica, con una buena sonoridad; con esa profusión de “efes” que dichas todas juntas encajan perfectamente con el desprecio que han de trasmitir, una especie de escupitajo largo y  mal disimulado.
He descubierto que, no está en el diccionario (algo que esperaba), pero que sí figura en la Reserva de palabras; o dicho de otro modo, quizás ahora no sea, pero esta palabra fue. Y no sólo eso, viene del latín o del griego o de ambos; la usó Herodoto, la ponen en boca del Caesar en un libro titulado “Guerra de Galia” en el que parece que se puede leer un memorable: “¿sabes lo que te digo, Vercingetorix?, ¡que me la refanfinfla!". Una frase genial para ser usada en Astérix y Obélix, no me digáis que no.
Además, y con el mismo significado, están: repanfinflar y repampinflar, por mencionar al menos un par de versiones más, palabras que evidentemente son hermanas suyas.
“Me la suda, me la trae floja” quiere decir lo mismo que “refanfinfla”, pero la palabra que nos ocupa encierra la misma cantidad de desprecio y es menos vulgar.
Ejemplo: “A mí, este tema de las palabrejas que se mueren o desaparecen, me la refanflinfla”.

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15 de febrero de 2013

Jerga

Sabía que su hija tenía problemas en su matrimonio; pero leía una y otra vez el correo electrónico que había recibido de ella y no podía entender nada. 

Mamá, tengo malas noticias. Mi matrimonio ha dejado de petar, pero no porque él sea un moñas, que lo es; ha petado porque es un chupitel en la cama; porque es un usmia con las caricias; porque tiene las narices de decirme al vulto que me quiere, pero que está condurando el amor que me tiene para que le dure toda la vida; porque me pongo un picardías y se aceporra; porque le embrisco y bosteza y se retrepa. Con todo y hasta ayer, siempre he creído que una buena ñapa subida de tono, le animaría; pero ahora…  Mamá, le descubrí mirándose en el espejo, bailando una canción de Abba y meneando un síguemepollo con las caderas. No hay nada que hacer y… papá tenía razón, siempre la tuvo.
Un beso de Maruji, tu hija.

No, no entendía nada, pero lo peor era que la niña decía que su marido tenía razón en algo y eso… eso la ponía enferma. 

8 de febrero de 2013

Birlibirloque

Magia, encantamiento.
Esta palabra no tiene entrada en el diccionario, es decir, no existe. Sin embargo, es posible encontrarla en él, en la expresión “por arte de birlibirloque” junto a la definición de “arte”. A mí, personalmente, me encanta, es mágica en sí misma, como un abracadabra.
Busco un poco y encuentro: que es una palabra onomatopéyica, que viene de decir muy deprisa “birliqui-birloque”, y que guarda parecido con las palabras birlí (página en blanco) y birlo (bolo), palabras que sí están en el diccionario pero que necesitan traducción (¿?). De forma que birlí y birlo juntas vienen a querer dar la idea de: tirar la suerte (birlo) sobre una página en blanco (birlí) y ver lo que pasa (birloque).
Yo no sé si esto es verdad o no, si tiene lógica, pero es increíble como poco.
La expresión tiene, no obstante, más historias. Birlar es hurtar, robar. Y es que algunos ladrones son tan hábiles que parecen magos o… ¿es al revés?
Ejemplo: “No, la hipoteca no te va a desaparecer por arte de birlibirloque, lo que sí te puede desaparecer es la casa, te la puede birlar el banco si no le pagas”.

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1 de febrero de 2013

La declaración

Me dejó corito y sin un duro, señor juez. Se emperejiló en hacerme la vida imposible, incluso embriscó a mis propios padres contra mí. Es argalladora, es usmia. Y ahora, que ya no soy ni tengo nada, ha empezado con la pichicharra de que done mis órganos, alegando que yo los estoy desperdiciando en vida. Y sin embargo, la he querido y la querré siempre, nunca he podido negarle nada y ella lo sabe. Con esto quiero hacerle entender que, aunque no lo parezca, yo no soy responsable de este batiburrillo de vísceras que hay en su tribunal, que no es cosa mía. Yo comprendo su enfado, señor juez, su asco; comprendo todo lo que usted quiera pero, por favor, deje de patearme el corazón con la punta de pie; porque, ¿sabe?, aunque a usted le parezca un despojo, lo necesito para quererla.