Con
mi bata, roja de pintura, me apoyo en el marco del cuadro y salto dentro: la
constelación ALBANZA sobre mi cabeza, la terraza de un café, el sonido de las
charlas. Sentados en un rincón, Frida y Diego; más allá, Monet me hace
señas y Gauguin me mira. ¿Desaparecerá aquella figura o se volverá exigiendo
que mi pincel le dé vida? La noche fluye, mis personajes toman forma; solo una
cosa me inquieta, otra vez esa sombra negra; hoy apostada en la puerta del
café. No lograré trazar su rostro sin verla. Parece esperarme, pero me asusta su impaciencia.
(microrrelato
escrito a medias con Belén Saénz y presentado a la segunda ronda
del Entcuentro de verano 2026)

