15 de abril de 2026

Otoño

Cuando las hojas de los libros empezaron a caerse, los barrenderos no lograron dar abasto. El problema no solo era que había muchas, muchísimas, era que algunas personas terminaban enganchadas con las palabras que contenían y no permitían que las hojas fuesen barridas, retrasando el trabajo.

8 de abril de 2026

Tarde

Había tenido el cuidado de precisar la edad sin embargo, y era el último deseo que el genio de la lámpara me concedería, me dí cuenta con retraso de que no había hecho puntualización alguna sobre la especie y el género.

1 de abril de 2026

15º ENTCuentro

El fin de semana del 13 al 15 de marzo de este año, una vez más, unos cuantos locos nos juntamos en Cabezón de la Sal; el organizador, Jams (apoyado muy de cerca por no pocos entre los que, por fuerza, hay que destacar a Chus). Solo hay que echar un vistazo a la página de Esta noche te cuento para comprobar que todo estuvo perfecto: los vídeos de las relatos ganadores del año pasado, la crónica del fin de semana, los premios entregados, el coro sorpresa, la fiesta del sábado noche…
Es complicado decir más o decirlo mejor de lo que allí puede leerse, verse y oírse. Más complicado aún dar las gracias por algo semejante.
Yo, como otros años, intenté no dar mucho trabajo a los organizadores y participar en aquello que se me proponía: el certamen San Vicente del Monte, certamen al que contribuí con “El tacto”, y la gynkana “Sal a escribir” acompañada de Belén Saénz, con quien para estas cosas me entiendo muy bien aunque creo que escribiendo somos muy distintas.
Si la gynkana fue el sábado por la mañana, el resultado de la misma se conocía esa misma tarde; y no ganamos. Tal cual. Sin embargo, días más tarde, cuando Jams publicó los textos que fueron del agrado de los propietarios de los establecimientos  comprobamos que, si bien no ganamos, dos de nuestros seis microrrelatos que escribimos fueron de su gusto. Y eso, me consta, nos ha hecho mucha ilusión.

25 de marzo de 2026

El tacto

Mi arrugada mano sostiene un sobre, tu primera carta, en la que dices que, como prometiste, vas a volver. Sin embargo has de saber que, tras esperar noticias tuyas durante años, me decidí a vivir; que, aunque ahora estoy sola y algo cansada, amé y he sido amada; que ya no soy la que fui, la que dejaste. Me siento en el poyo que hay a la entrada de la aldea hasta ver un coche avanzando, del que desciende un viejo con tu mirada, quien se sienta a mi lado y me coge la mano. Justo como hacías antes.
 
(micro escrito para esta propuesta de la página Esta noche te cuento)

18 de marzo de 2026

Palabra de Dios

Lo que no había conseguido el cura en toda su vida, lo había logrado aquel hombre con tan solo dos palabras: “Tiene curación”.
 
(micro muy micro para esta propuesta de la página Esta noche te cuento)           

11 de marzo de 2026

Olímpico

Nunca apareceré en las noticias, ni estaré en las Olimpiadas, nadie sabrá que he batido todas las marcas; porque solo tú has de tener claro que nunca nadie podrá amarte como yo lo hago, nunca.

4 de marzo de 2026

Todo es verdad

El hombre dijo que era mi progenitor. Yo eso ya lo sabía, lo había investigado; por eso pude contestarle, sin que me dañase, que nunca lo sería.

25 de febrero de 2026

Meteorología para niños: juegos educativos (y VIII)

        

Los últimos juegos educativos que preparé para AEMET fueron estos: Descubre las brisas, Los electrometeoros y Los litometeoros.

Ahora me dedico a otras cosas.





18 de febrero de 2026

El germen

Las cacerolas estaban hace demasiado tiempo vacías. Solo sirven para ocupar espacio, dijo uno; para hacer ruido, comentó otro; para iniciar una protesta, añadió alguien.

11 de febrero de 2026

Partiendo la pana

Desde que le tocó la Lotería se sentía más alto y delgado, más guapetón. Por eso cuando, en la fiesta de Nochevieja, vio a la Tere, siempre de toma pan y moja, bailando al ritmo de los Estopa, él se animó, sonriendo con la boca cerrada para ocultar el destrozo hecho por el turrón de la cena, con un gorrito sobre la calva y un matasuegras. Guiñó un ojo, tiró un beso, movió las caderas pero, barruntando que ella se quería ir, dijo: “Estás muy guapa, reina, y lo estarás más cuando el dinero que gané el 22 lo invierta todito en tu persona”. Ella, guapa, lista y de repente enamorada perdida, contestó picarona: “Si yo soy reina, tú eres mi rey”. A él se le hizo el culo gaseosa, literalmente, porque el champán le sentaba fatal; y a ella le hicieron, pasados unos meses, unas tetas.
 
(microrrelato escrito para esta propuesta)

4 de febrero de 2026

Huida a Abu Dabi, como aquel

Fue él quien propuso, para Nochevieja, un baile de máscaras. Y ahora que nuestras bocas saben a uvas y champán, que la gente empieza a entregarse a la noche, oímos los gritos de Tere: “¡Han matado a Marta!” dejándonos helados. Unos minutos más tarde, he logrado acercarme al cuerpo inerte de mi compañera de vida y comienzo a llorar. Oigo que alguien dice haber llamado a la policía pero, antes de que lleguen, un grito más; alguien se va para volver pálido, asustado, sobrecogido, diciendo: “Es Pedro, en el baño, rodeado de sangre”. Y, al oírlo, me pongo en pie, porque sé quién ha sido, porque el 22 éramos cuatro los que habíamos ganado la lotería y ahora somos dos. Busco la máscara que eligió para la fiesta, la del Rey Emérito, pero antes de encontrarla oigo la amenaza: “Por si no te callas” y empiezo a temblar.
 
(microrrelato escrito para esta propuesta; sin embargo, me equivoqué y tuve que escribir otro que publicaré otro día)

28 de enero de 2026

Inesperadas visitas

Yendo hacia la cocina, al pasar junto a la puerta, creyó oír ruidos en la escalera. Curiosa, se acercó con sigilo a la mirilla y descubrió al viudo del sexto paseando nervioso, dudando, mordiéndose las uñas, mirando hacia su casa y acabar, con la cabeza gacha, metiéndose en el ascensor. Comprendió entonces que, cuando alguien toca un timbre, ha de estar listo para que lo vean. Su vecino no lo estaba pero, días después, tras maquillarse de forma discreta y hacer una tarta, es ella quien sube al sexto, toca el timbre y sonríe coqueta.
 
(microrrelato escrito para el XVII Premio de Microrrelatos "Al otro lado de la mirilla" convocado por las Bibliotecas Públicas de Madrid)

21 de enero de 2026

Negro sobre blancos

No teníamos ni blanca y, por no tener, no teníamos ni idea. En el barrio todos habían prosperado de un modo u otro: trata de blancas, tráfico de cierta sustancia en polvo, atracos con arma blanca…; y nosotros, con todos los negocios ya pillados, solo lográbamos, al lado de nuestros vecinos, ser unos mierdas. Así las cosas, nos pasábamos las tardes en blanco junto a un vaso de cerveza; hasta que llegó El Sombra, una novedad en el vecindario, vieras como lo vieras. Fue después de que jugáramos con él al tiro al blanco, lo que no deja de ser una paradoja, cuando tras agitar la bandera blanca comenzó a darnos algunas buenas ideas. A día de hoy ya estamos detrás de todos los negocios que hay a este lado de la ciudad, obedeciendo a este hombre que fue el primer negro que vimos en nuestras vidas, ese salvaje  sin escrúpulos que solo con poner los ojos en blanco y hacer una mueca manda a cualquiera al otro barrio a hacer puñetas. 
 
(microrrelato escrito para esta propuesta)

14 de enero de 2026

Neura

No podía olvidar los ojos tristes de la pequeña prisionera, tan azules, y el modo en que atraían la atención de todo aquel que miraba dentro de su celda, arrancando siempre algún comentario cargado de lástima y compasión. No podía y eso que hacía semanas que había acabado con ella.