15 de noviembre de 2011

Las napias del vecino

Tenía una nariz, inconmensurable, definitiva. Gracias a ella le apodaron Pinocho y, aún hoy, siempre había algunos que le preguntaban riéndose en qué mentía.
Sin embargo él siempre supo la verdad: su padre sí que era mentira.

2 comentarios:

  1. Menuda lluvia Luisa. Todos geniales. No me dejas respirar. Un beso.

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  2. Por aquí voy y subiendo, Luisa

    Besitos

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